BRÚJULA POLÍTICA: SOLIDARIDAD CON GARZÓN

Por encima de toda eventual diferencia, la gente decente de este país y los ciudadanos demócratas del mundo entero tenemos una deuda eterna de gratitud para con el juez español Baltasar Garzón, Doctor Honoris causa de la Universidad ARCIS, por su descollante actividad en materia de jurisdicción universal y a propósito de las violaciones a los derechos humanos perpetrados en Chile por la dictadura militar de Pinochet.
Es el juez que abrió proceso en Madrid contra el dictador y demás responsables de los crímenes de las FFAA y la derecha chilena. Es quien, a solicitud de los abogados españoles, alertó a la justicia británica de la presencia en Londres del militar delincuente contra el que Garzón había dictado orden de captura internacional a fin de que fuera trasladado a Madrid en donde debió ser condenado a presidio perpetuo, a no mediar las indignas gestiones de los gobernantes de la Concertación que salvaron al tirano. El oficio del juez a sus similares británicos significó más de un año de encierro a Pinochet.

Como se sabe, en cambio en España nunca fue posible abrir juicio a los asesinos franquistas ni investigar ni buscar a los desaparecidos. Son los problemas de las transiciones pactadas, que bien conocemos en casa. Impunidad que mantiene abiertas las heridas en el corazón de España. Y bien, el juez Garzón, en contra de la opinión de jueces reaccionarios, decidió abrir un proceso por los crímenes de la barbarie fascista encabezada por Franco. Y por ese hecho, que no es más que el acatamiento a resoluciones de Naciones Unidas y a las normas básicas del Derecho Penal Internacional, el juez ha debido declarar dos veces en calidad de "imputado" ante el Supremo de su país, con el riesgo de ser procesado y condenado.
En el procedimiento abierto por el Tribunal Supremo, que es el órgano competente para juzgar a jueces de la Audiencia Nacional, se le acusa de prevaricación, es decir por dictar una resolución judicial injusta, a sabiendas. El argumento es que, al admitir la querella por los desaparecidos del franquismo, en contra del criterio del Ministerio Fiscal de la Audiencia Nacional que se oponía, ha prevaricado. Sucede sin embargo que a su vez el mismo Ministerio Fiscal del Tribunal Supremo se ha opuesto a la querella contra Garzón por lo que, si se emplea el mismo razonamiento, los propios magistrados del Tribunal Supremo prevaricarían al admitir esa acción en contra del criterio del Ministerio Fiscal del Tribunal Supremo.
Hay que agregar que el juez instructor contra Garzón es connotado miembro del "Patronato del Valle de los Caídos", emblemático instituto del franquismo, y que los querellantes son los dirigentes del autodenominado "Sindicato Manos Limpias", dirigido por ultraderechistas militantes de la organización política fascista "Fuerza Nueva".
Toca pues la hora de la urgente solidaridad con Garzón, de la movilización de las organizaciones de derechos humanos, de las universidades, de la propia judicatura chilena, de las asociaciones de magistrados, de los sindicatos, en fin de todas las fuerzas democráticas chilenas.







Benjamín Rivera dijo
Hola, cómo estás, espero que bien, el juez Baltazar Garzón es un juez de mucha alquia ética profesional, que merece todo el respeto del mundo, porque abrió el jucio en España contra los asesinos franquistas, tema que repercutió mucho en España, además, el juez Garzón tuvo la valentía de investigar hechos relacionados con los derechos humanos y sobretodo en Chile, pese a que la justicia chilena, y de eso se dio cuenta Garzón, no fue capaz de investigar por temos y conveniencia, como a su vez, las presiones del gobierno de la Concertación como miembros en servicio activo de las Fuerzas Armadas y de Orden, incluyendo al entonces Comandante en Jefe del Ejército, Augusto Pinochet Ugarte, quien mencionó si tocan a uno de mis hombres se termina el estado de derecho, y que mese después de haber asumido como senador Vitalicio se fue a un viaje a Londres, invitado por una empresa de armamentos de Inglaterra en donde fue arrestado por la policía londinense bajo la orden de captura dictada por el juez Baltazar Garzón. Recuerda que en España estaba gobernando el Partido Popular con José María Aznar a la cabeza y apoyo la orden judicial de Garzón, por lo que las relaciones entre Chile y España estaban tensas y la detención se convertía en Pinochet en Londrés se convertía en un serio problema diplomático, hasta que después de un año Pinochet es absuelto por la camaras de los lord dejando nula la extradición a España.
Lo que no se hizo en Chile, lo hizo Garzón. Bueno, adios....
8 Octubre 2009 | 11:54 PM