LA TEMPORADA EN CHILE DEL CRIADOR DE PERROS QUE MANDÓ MATAR A KENNEDY

Ha corrido el tiempo, todo ha cambiado. Hoy
David Atlee Phillips era el típico tejano aventurero, periodista de oficio, a quien

Ya en 1954 se había convertido David Atlee en "jefe de estación" de la agencia en Chile, desde donde dirigía, hábilmente, todas las operaciones encubiertas en Latinoamérica, incluyendo Cuba, México y
Poseía un famoso criadero de perros en
Se dice que su "cuartel general" era el bar del Hotel Carrera, desde donde, entre un Tom Collins y otro, manejaba sus raros negocios de informantes, perros y acciones de guerra psicológica. No tardó en escalar alto en la estructura de la inteligencia de Estados Unidos.
A comienzos de los años sesenta ya era el encargado de todo el Hemisferio Occidental. Entre copas, pariciones de perras, partidas de dominó y maquinaciones secretas, Phillips había llegado muy cerca del cielo en "la compañía", como se conoce coloquialmente a
Una fría sombra cayó, sin embargo, un mal día, sobre nuestro curioso huésped, quien fuera, entre otras cosas, el artífice del sangriento derrocamiento del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz.
David Atlee Phillips fue acusado de estar involucrado directamente en el complot que condujo al asesinato de John F. Kennedy. Tras hacerse pública una reunión del viejo criador de dobermans con Lee Harvey Oswald, el autor material del magnicidio, en Ciudad de México, el rumor adquirió rango de certeza. Phillips solía usar la chapa "Bishop" (Obispo) en sus vínculos con la organización cubana anticastrista Alpha 66. Y ese sería el nombre usado para dar instrucciones a Lee Oswald.
Alguien del grupo cubano, un sujeto de apellido Venciana, ató cabos y aseguró que se trataba del mismo personaje, quien estaba tras el plan secreto para matar a Kennedy.
El tejano se defendió, querellándose contra los medios que entregaron la noticia. Curiosamente ganó la batalla. Y Venciana ya no se mostró tan seguro de sus dichos. Pero la cosa no se detiene ahí. Muchos años después se relacionó al "Obispo" Phillips con el atentado explosivo que cobró la vida de Orlando Letelier y su secretaria en la capital de Estados Unidos.
Sus vínculos con los grupos cubanos anticastristas le volvieron a jugar una mala pasada al otrora habitué del concurrido Cooper Room del Carrera. Phillips murió de cáncer en 1988, dejando una novela inédita acerca de

En ella, un personaje de ficción dice: "Yo fui uno de aquellos oficiales que manejó Lee Harvey Oswald. Le dimos la misión de matar a Fidel Castro en Cuba, no sé por qué mató a Kennedy. Pero se utilizó precisamente el plan que había elaborado en contra de Castro. Por lo tanto,
Ha corrido el tiempo, todo ha cambiado. Hoy








Benjamín Rivera dijo
Hola, cómo estás, espero que bien, yo estoy bien... vayaa vaya, vaya, con que ese periodista era agente de la CIA..., Bueno, feliz semana... adios...
26 Enero 2009 | 12:00 AM