CHILE: LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO ANUNCIAN SU MADRUGADA

1. En el hospital público de Iquique, en el norte de Chile, fueron detectados cientos de casos de VIH SIDA provocados por negligencia del sistema médico. La gravedad del hecho, cuyos casos se multiplican a diario incluso en otras regiones del país, revela la crisis estructural de la salud pública administrada por

2. Mientras el Banco Central ajusta sus proyecciones a la baja, afirmando que el crecimiento del país el 2009 será de un 2,5 %; el cobre –mineral que fundamenta el 30 % de la economía nacional- pierde mercados, jibariza su precio y destruye empleo en uno de los sectores productivos estratégicos de Chile. El principal comprador del metal rojo es China, que en octubre de 2008 registró un crecimiento de un 8,2 %, lejos de las dos cifras que apuntalan su condición de potencia emergente y cuarta economía mundial.
Efecto de la caída libre del precio del cobre como efecto de la contracción severa de la demanda, la estatal Codelco que controla el 28 % de la producción total, hasta el 2007 recibía una prima por parte de los compradores de alrededor de 130 millones de dólares por tonelada. Ahora la gerencia está negociando primas más bajas para lograr competir en mejores condiciones con Corea del Sur (que recibe 64 millones de dólares por tonelada), y Japón (prima de 65 millones de dólares). Los analistas de Codelco consideran que en el mediano plazo, el precio del mineral se estabilizará en 2 dólares la libra (en la actualidad, está en 1,67 dólar por libra), esto es, a casi la mitad del valor del cual gozó hasta hace pocos meses. La crisis mundial nuevamente golpea las arcas fiscales, el dinamismo cada vez más esclerotizado del país, y prologa un inminente castigo a los presupuestos sociales y fiscales. Una vez más, la crisis cae como un techo de plomo sobre los trabajadores y el pueblo, en un contexto de alta inflación y aumento del costo de la vida (SÓLO EL PRECIO DEL AGUA ESTE AÑO SE HA “REAJUSTADO” EN UN 16 %), desempleo creciente, flexibilización laboral, y congelamiento o abierta baja salarial.
Ni las inyecciones estatales de recursos a las entidades financieras y bancarias destinadas a ofrecer crédito a los pequeños y medianos patrones que emplean al 80 % de la fuerza laboral (casi 5 millones de asalariados), logran detener el acelerado deterioro de las condiciones de existencia de las grandes mayorías. La capacidad de créditos de consumo para los chilenos de a pie, es decir, la realidad dramática de llegar a fin de mes a punta de préstamos que muerden más de la mitad del salario mensual, también comienza a tocar sus propios límites. De la acumulación de atrasos en pago de deudas, a la franca cesación de pagos, existe una frontera frágil que aumenta sostenidamente entre amplias franjas sociales empobrecidas.
Basta que el desempleo –una de las modalidades de la patronal para resolver la crisis económica sin límite notificado de origen norteamericano- se despliegue con mayor violencia para que se multipliquen las judicializaciones por no pago y se redoblen los remates de bienes (sobre todo, de viviendas). La extrema liberal capitalista que gobierna las relaciones sociales y económicas del país desde hace más de 30 años, comienza a sentar las bases de la mala vida generalizada y el subsecuente malestar popular. El tránsito dinámico del malestar a la organización y de la organización a la protesta en clave de masas, sólo es cuestión de tiempo. Y poco tiempo.
3. Las huelgas de trabajadores organizados de diversos sectores económicos del país se vuelven panorama cotidiano. Como botones de muestra, más de mil asalariados contratistas de Endesa, Enersis y Chilectra llevan más de una semana de paro exigiendo mejoras salariales y de seguridad laboral. Asimismo, 1200 trabajadores de Supermercados Santa Isabel, propiedad de la multimillonaria CENCOSUD –uno de los complejos privados que más renta en Chile- ejercen la huelga desde hace 5 días por demandas económicas.
Por su parte, los casi 400 mil trabajadores públicos agrupados en

Ya la patronal del país ordenó contraer el gasto fiscal para cautelar los recursos estatales destinados a mantener la tasa de ganancia de sus negocios. Y obedientemente, el Ejecutivo responde a sus propios electores con soberbia y represión. Son 600 mil los empleados fiscales en el país. Ante el empate técnico de ambos rostros del bloque en el poder,
4. Pero la organización paulatina de los trabajadores ya conjunta sus empeños. Producto de las multimillonarias pérdidas de los fondos previsionales administrados por las privadas AFPs, cuyos montos han desaparecido en un 25 % de su total, esto es, en casi 30 mil millones de dólares (hechos añicos por la especulación financiera alentada por el propio sistema de capitalización individual y
Es así que confederaciones, federaciones y sindicatos de la salud, la banca, la madera, el cobre, empleados públicos, servicios, comercio y empresas privadas en general, han construido recientemente una mesa común bajo la consigna de Fin a las AFPs. Asimismo, están diseñando un plan de movilizaciones a nivel nacional para impulsar la creación de un nuevo régimen integral y único de previsión y seguridad social basado en el reparto solidario, la universalidad, el financiamiento tripartito y la participación protagónica de los propios trabajadores en la gestión de los recursos producidos por su labor, con pleno respaldo estatal.
No quieren una AFP del Estado porque saben a ciencia cierta que el BancoEstado funciona bajo las mismas premisas financieras que el conjunto de la banca privada, y que la propia naturaleza del modelo de AFP es perversa, ineficaz, no garantiza pensiones dignas, y sólo beneficia a sus administradores privados. Paso a paso, el movimiento real de altos contingentes de asalariados concientes de sus intereses profundos comienzan a convenir las demandas. Con la generosidad y estatura histórica que escasea en la secta política tradicional, los trabajadores y sus dirigentes aceleran la reunión necesaria para transformar hoy un sistema previsional inventado en plena dictadura militar, y sobre el que los gobiernos civiles no han tenido la voluntad –intereses mediante- de modificar. Por el contrario; desde arriba sólo se ha consagrado y sobrelegitimado. Mientras la disociación estructural entre la impopular trama política de los de arriba -signada por el retorno probable de Ricardo Lagos Escobar al ruedo electoral tras la obligada y eventual bajada del actual Secretario General de EN MEDIO DE Andrés Figueroa Cornejo






Y LA RUCIA FARSANTE TIRITA... dijo
EL MINISTRO de Hacienda ofreció un 5% de reajuste a los trabajadores estatales, argumentando que la inflación del 2009 se calcula en un 4%.
No obstante, los quince gremios que demandan un alza de un 14,5% en sus salarios, argumentan que la inflación del 9,9% en lo que va del año ha deteriorado en su capacidad adquisitiva y la calidad de vida de los trabajadores y sus familias, la gran mayoría perteneciente a la clase media del país.
El 6,5% que pretende entregar el gobierno, es incluso menor al reajuste salarial que se acordó en las negociaciones del año pasado, de un 6,9%, cuando aún no se producían los efectos inflacionarios de la crisis económica internacional.
En Chile más del 80% de los trabajadores, (unos 3.5 millones) viven con un sueldo que bordea los 160 mil pesos al mes. Entre los 7 y 10 dólares diarios.
A la par, el Gobierno de forma fraudulenta, esconda, tergiversa y cambia las guarismos económicos para hacer pasar a los ciudadano como viviendo en el Edén. Obviamente, el Estado de Derecho no funciona aquí y no se puede demandar al Estado por estafa y prevaricación.
Mientras tanto la cesantía, que es la mano de obra barata y de reserva del sistema capitalista, aumenta cada día.
16 Noviembre 2008 | 10:37 PM