Publicidad:
La Coctelera

JUSTICIA SÍ, CORRUPCIÓN NO!!!!!

bandera chilena Pictures, Images and PhotosAÚN TENEMOS PATRIA..

21 Marzo 2008

UN POCO DE HISTORIA TERRORISTA...

BISAGRA ACEITADA dijo,
16/06/2005 19:30:25


Memoria del Jeneral en Jefe del Ejército de operaciones
De la alta frontera
Santiago, julio 14 de 1869
»Seria mui dificil formar un cálculo de las pérdidas sufridas por los indios; incendio de 4,000 casas próximamente, la mayor parte bien provistas de cereales i otros artículos para la subsistencia; consumo de animales vacunos en rancho de las tropas expedicionarias; caballos i yeguas cedidas a los cívicos de caballeria e indios amigos en premio de sus buenos servicios; i ganado lanar muerto con motivo de las dificultades que ofrece su arreo en largas distancias.
»Al tomar la ofensiva en la guerra, se me presentaban dos métodos únicos en emprenderla con provecho: obrar en el territorio enemigo con un fuerte ejército o destacar divisiones poco numerosas, con el objeto de llegar de improviso al punto donde iban mandadas. La elección de uno u otro sistema ha dependido de las circunstancias: tratándose de cortas espediciones a lugares no mui poblados ni distantes, me ha parecido preferible mandar fuerzas reducidas, que haciendo sus marchas durante la noche pueden caer de sorpresa y regresarse ántes que los indios alcancen a reunir las fuerzas necesarias para impedirles la vuelta; pero en los casos de espediciones a mucha distancia, para cuya realización se necesita emplear varios dias, han marchado las tropas suficientes para repeler toda agresion, sin prejuicio de destacar diivisiones, cuyo número se calcula segun las circunstancias, para conseguir mejor el objeto que llevan en vista.
Los mapuches fueron objeto en Chile, en la segunda mitad del siglo XIX, de una guerra de exterminio. Se trató de una „limpieza étnica". La esencia de esa guerra fue racista, pues fue hecha por los „civilizados" en contra de los „salvajes".
Poco se reparó en los medios como lo explica en su informe el general Pinto. Y la tierra conquistada mediante la guerra fue entregada a los „superiores": los europeos, como lo escribió el general y presidente Bulnes para fundamentar el inicio de la colonización.
Un círculo perfecto: los europeos crean y establecen la diferencia entre salvajes y civilizados, los gobiernos chilenos la hacen suya para fundamentar la guerra y las tierras se entregan a los civilizados, o sea los europeos.
La guerra contra los mapuches forma parte de los silencios de la historia de Chile. Se mantiene oculta. Y debe ser conocida porque así los chilenos comprenderán los porqué de las reclamaciones mapuches. „Nuestra" historia está recargada de acentos e himnos militares, llena de silencios sangrientos. Pletórica de racismo decimonónico y siglo veinte. Y seguimos adelante...
Los gobiernos que sucedieron a la dictadura de Pinochet no han resuelto las demandas mapuches. Mucho se ha discutido en honorables comisiones, pero la población mapuche sigue discriminada y como el sector más empobrecido del país.
Tales son las causas de las acciones que se atribuyen a los mapuches, condenados por „incendios terroristas". Si hubiera justicia habría que aplicar la ley antiterrorista al Estado chileno que incendió miles de casas y siembras mapuches. Sin siquiera considerar los crímenes y las secuelas de la guerra. La peor consecuencia es que todos los no mapuches se sintieron autorizados para seguir saqueando sus pertenencias, para suprimir sus creencias, para aplastar su cultura, hasta su lenguaje.
El senador designado, militar por añadidura, de apellido Canessa, se preguntaba con inocencia conmovedora, cómo este pueblo, el mapuche, podía ser tan apocado, tan humilde.
¿Alguien puede creer que un general de la república sea un ignorante de las formas que tuvo la guerra contra los mapuches en los años 60, 70 y parte del 80 del siglo XIX?
Como se trata de un general formado bajo la dictadura de Pinochet, y participante directo de esa admistración, lo creo perfectamente posible. Sólo hay que sumar o combinar ignorancia y cinismo.
Para lograr la sumision se usó el armanento más moderno del período. Fusiles de repetición, cañones Krupp. La misma firma que suministró de armamento a los nazis.

servido por manuel-rodriguez 12 comentarios compártelo

12 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Vladimir  Riesco Bahamondes

Vladimir Riesco Bahamondes dijo

Estimado Manuel:
Parodiando tu lema: JUSTICIA SI !....CORRUPCION NO!!!!

Después de muchos años de investigación y exhaustivo trabajo por parte de los jueces Jaime Salas, Raúl Ramírez y la Ministro en Visita Sra. Ema Díaz, se ha dictado fallo en el denominado caso Rahue. Se trata de un expediente de más de diez mil fojas donde se analizó en forma detallada las ejecuciones sumarias y secuestros de decenas de habitantes de las comunas de Río Bueno, Osorno, San Pablo, Puyehue - Entre Lagos y Puerto Octay.
Los primeros intentos de justicia, se realizaron por los familiares de las víctimas, hacia el año 1978, a través de la interposición de múltiples querellas preparadas y tramitadas por el abogado osornino Oscar Álvarez, con las cuales se reunió valiosa información que décadas después, seria fundamental para encontrar el hilo conductor que llevaría, primero al establecimiento de la verdad de los hechos y luego a la justicia.

En este fallo se ha condenado a 24 ex funcionarios de Carabineros, entre los cuales destaca ADRIAN JOSÉ FERNÁNDEZ HERNÁNDEZ condenado a PRESIDIO PERPETUO; ROLANDO BÉCKER SOLÍZ, RAFAEL PEREZ TORRES y GUSTAVO DEL CARMEN MUÑOZ ALBORNOZ cada uno de ellos condenados a VEINTE AÑOS, NELSON EUGENIO RODRÍGUEZ GUERRERO y ANTONIO BAROS MUÑOZ ambos condenados a las penas de QUINCE AÑOS, se trata de condenas acordes a la gravedad de los delitos cometidos, lo me lleva a concluir que al menos en este caso hemos pasado de la tristemente celebre justicia en la medida de lo posible a la JUSTICIA propiamente tal.

Cabe destacar que, pese al tiempo transcurrido, se han aplicado ejemplares condenas, atendido el carácter de crimen de guerra de estos hechos. En efecto, se trata de delitos de derecho internacional, por cuanto al practicarse las ejecuciones, secuestros y torturas investigadas, estaban vigentes en nuestro país los Convenios de Ginebra sobre trato a los prisioneros de Guerra y personas Civiles en Tiempos de Guerra, aplicable a los casos de conflictos de carácter interno.
Si bien quienes aun siendo niños vivimos aquellos obscuros momentos de nuestra historia, sabemos que lo que en Chile existió fue una matanza y no una guerra civil, que el bando militar invocó para justificar y facilitar su actividad represiva, así como la declaración de estado de sitio por conmoción nacional, como elemento fundante de un estado jurídico de guerra, que le permitía aplicar las normas del Código de Justicia Militar en tiempos de Guerra, abriéndose campos de concentración, instruyéndose consejos de guerra, ejecutándose fusilamientos y torturas masivas.
Finalmente debo destacar que además de justicia para las víctimas, las condenas dictadas en este caso constituyen una inequívoca señal de parte del estado de derecho, en cuanto a que, aun cando pasen más de treinta años desde cometidos estos crímenes , los responsables jamás podrán descansar, pues en algún momento serán sancionados, situación que deberá ser tomada en cuenta, por todo potencial dictador o violador de los derechos humanos, que en el futuro pretenda aventurar por estos criminales caminos.

Vladimir Riesco Bahamondes - Abogado Querellante -

21 Marzo 2008 | 09:02 PM

Rodrigo Cea

Rodrigo Cea dijo

Ríos de sangre que corrían calle abajo y más de tres mil muertos son parte de LA HISTORIA del 21 de diciembre de 1907.

Cien años han sucedido y en base al estudio de telegramas, diarios, documentos y discursos de la época, comienzan a aparecer aspectos desconocidos de uno de los capítulos más terribles de la historia de Chile.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve y hasta diez. Las ametralladoras Maxim ubicadas en las esquinas de la Plaza Montt, frente a la Escuela Santa María, disparan ráfagas a los huelguistas que están a quince metros de distancia. Son las 15:45 del 21 de diciembre de 1907 en el centro de Iquique, y cada una de las balas atraviesa los cuerpos de hasta diez pampinos. Es el comienzo de uno de los sucesos más negros de la historia de Chile. Oro blanco El salitre era el motor de la economía chilena. En los distritos salitreros de Tarapacá y Antofagasta corrían tres líneas de ferrocarril y trabajaban cuarenta mil personas en 87 oficinas. ¿Pura bonanza? No. Desde hacía un buen tiempo que las relaciones entre salitreros y pampinos -patrones y obreros, respectivamente- no eran cordiales.
Entre 1900 y 1907, trabajadores portuarios, ferroviarios y pampinos de distintos cantones protestaron por salarios y condiciones laborales. Los accidentes abundaban a causa de explosiones de dinamita mal manejada o defectuosa, derrumbes de calicheras (las vetas donde se extraía el salitre) y las caídas de obreros a los hornos en que se fundía el mineral. (Se evaporaban literalmente)"
El 1 de mayo de 1907 se celebró por segunda vez el Día del Trabajo de Iquique y los pampinos reclamaron por sus sueldos -pedían el jornal de trabajo pagado a razón de 18 peniques, de ahí el nombre "Huelga de los 18 peniques"-, la falta de escuelas y hospitales, y por las pulperías, que funcionaban con fichas, eran caras, vendían malos productos y sus balanzas convenientemente "arregladas"marcaban más precio que el real.
Fue el 4 de diciembre cuando los trabajadores de la empresa de ferrocarriles salitreros paralizaron sus faenas. Luego, el 9 de ese mismo mes, fueron los empleados del puerto. Portando banderas, el día 15 los pampinos comenzaron a arribar a Iquique. La ciudad se paralizaba y el gobierno, a petición del consulado británico, enviaba tres cruceros de guerra al puerto.
Desde Santiago, Rafael Sotomayor, ministro del Interior, telegrafiaba al intendente interino Julio Guzmán: "Para adoptar medidas preventivas, proceda como en estado de sitio. Avise inmediatamente oficinas prohibición gente bajar a Iquique. Despache fuerza indispensable para impedir que lleguen, usando todos los medios para conseguirlo. Fuerza pública debe hacer respetar orden cueste lo que cueste. La ESMERALDA va en camino y se alista más tropas".
El sábado 21 de diciembre, Iquique despertó repleto de carteles que anunciaban el estado de sitio. Desde La Moneda, el Presidente Pedro Montt telegrafió: "Adopte toda medida para cesación inmediata de huelga". El Ejecutivo ordenó el traslado de los pampinos hasta el hipódromo. El general de ejército Roberto Silva Renard sería el encargado de la misión. El militar reunió a sus tropas y llevó consigo dos ametralladoras que habían sido recién bajadas de uno de los tres barcos de la marina anclados en la bahía. Al llegar a la Plaza Montt se encontró con dos mil manifestantes alojados en un circo de gira por la ciudad. Otros cinco mil obreros permanecían dentro de la escuela. Entonces, el general Silva Renard se acercó donde los dirigentes para explicarles que debían salir e instalarse en el hipódromo. Pero éstos no aceptaron, y a las 15:45 de la tarde las ametralladoras comenzaron a disparar. Mientras, los fusiles apuntaban a la azotea, donde presumiblemente estaban los cabecillas del movimiento. Casi no hubo resistencia. La refriega duró sólo 30 segundos para algunos; otras fuentes aseguran que fueron tres minutos. Lo mismo sucede con las víctimas, que van desde 2500 a 3 mil.

Esa noche, los pampinos que sobrevivieron durmieron en el hipódromo y al otro día la mayoría de ellos partieron en tren hasta sus oficinas. Otros escaparon hasta el puerto del Callao.

21 Marzo 2008 | 09:23 PM

EL CLAVO

EL CLAVO dijo

POLLERUDOS EN RETIRO...

Tengo la fortuna de conocer a algunos altos oficiales chilenos de última generación. Hombres cultos, conscientes tanto de sus obligaciones para con Chile como de la urgente necesidad de dar a nuestras Fuerzas Armadas un sentido nuevo y una orientación acorde con las necesidades actuales del país y su pueblo. Comandantes imbuidos de un estricto sentido del deber, el mismo que no se olvida ni por un instante de la profunda obligación ética que corresponde cultivar a quien está a cargo de la fuerza bruta y el poder omnímodo del brazo armado. Son en su mayoría seres humanos excepcionales

Sin embargo pesa sobre ellos, como una roca, la sombra negra de un mando ensangrentado, cobarde y enquistado en las instituciones castrenses, que pareciera olvidar su actual estado de retiro. Son la escoria del régimen militar, aquellos que violaron derechos humanos, y hoy, desconociendo toda responsabilidad, han intentado hacer caer sobre la suboficialidad todas las responsabilidades del pasado. Esta basura, agrupada en cuerpos de ex esto o ex lo otro, no están solos. Los acompañan, en su apolleramiento crónico, aquellas inefables señoras de estos ex, que son aún peor escoria que ellos. Generalas y almirantas que, en una sociedad matriarcal como la nuestra, constituyen una maligna fuerza en las sombras, de gran vigor y oscuras proyecciones, dado el respeto que su condición de damas inspira en nuestros soldados en activo. Viejas cursis, arribistas, abusivas, cebadas en los privilegios y en un estatus doméstico plagado de conscriptos mocitos, servidumbre pagada con el erario público y regalos llegados en carretillas
Ellas son en realidad las que comandan hoy esta pandilla de fantasmas prostáticos. Ellas las que les llenan la cabeza a estos carcamales de ideas peregrinas sobre la realidad política y social del país. Esas viejas con sus abrigos de zorro son la gran desdicha de nuestras instituciones armadas. Si un general arranca como yegua suelta tras escuchar su veredicto, cosa que ha ocurrido hace poco, tengan por seguro que tras él hay un comité de estas damas abominables, de las que la joven oficialidad tiene la obligación de deshacerse a la brevedad posible. Ustedes me dirán que tras ellas viene una nueva generación de viejas aborrecibles y así hasta la eternidad. Error. Los actuales mandos activos están felizmente casados con mujeres sanas e inteligentes, cultivadas y conscientes de su rol secundario respecto a las obligaciones y deberes militares de sus esposos. Estamos frente a otra raza uniformada. Los hijos de los actuales mandos tampoco son esos taraditos de ayer con sus pistolas automáticas y sus farras con ráfagas y garrafas. Por el contrario, se trata en su gran mayoría de estudiantes o profesionales jóvenes que se desenvuelven en igualdad de condiciones y conviven sin diferencias con la población civil en trabajos y universidades.

Las Fuerzas Armadas son patrimonio de todos los chilenos. Y las nuevas estructuras tienen la irrepetible oportunidad de volver a ser un orgullo para todo este pueblo al que pertenecen por derecho propio. Por esta misma razón se nos presenta como de primera necesidad que de una buena vez corten todo lazo con un pasado vergonzoso. Una vez que un oficial sale a retiro debe acabar todo influjo sobre la institución. Y las viejas, en breve para la casa.

No son las Fuerzas Armadas las que han sido derrotadas por la Historia. No son nuestros ejércitos los que hoy son juzgados por la justicia ordinaria. Son los malos oficiales de ayer, los abusadores y canallas que perpetuaron un estado de excepción terrorista y criminal como nunca en nuestra historia patria. Ellos, y naturalmente ellas, buscarán siempre hacer creer que se trata de las instituciones, intentando hacer recaer sobre ellas la vergüenza. No es así. Los oficiales jóvenes lo saben y tengan por seguro que, por amor a Chile y a sus respectivas fuerzas, continuarán en la senda del profesionalismo y la excelencia. Los fantasmas son el oscuro pasado. Y sus espantosas compañeras, las arpías de una pesadilla que todos queremos olvidar lo antes posible.

2 Abril 2008 | 05:33 AM

Amado de Mérici

Amado de Mérici dijo

Yo creo que Chile podría ser caracterizado verazmente casi como un régimen macabro. La presidenta es socialista y la policía tortura y mata a manifestantes. La coalición de gobierno cuenta con prohombres de la lucha contra la dictadura, pero la policía viola a diario los derechos humanos y civiles de cientos de miles de chilenos, abrumando a la población pobre con allanamientos y detenciones ilegales, uso de armas de guerra para reprimir manifestaciones, muchas de ellas pacíficas, extrañas muertes de detenidos en calabozos, destrucción, malos tratos y torturas a manifestantes detenidos.

10 Abril 2008 | 04:28 AM

TITITO

TITITO dijo

LA HISTORIA SECRETA DEL CAMPO DE EXTERMINIO DE 1973

La máquina de muerte de Cerro Chena

Cuando el 2 de octubre de 1973 el capitán Luis Cortés Villa (El presidente de la Fundación Pinochet, Gral. en retiro Luis Cortés Villa),ordenó a Juan Quintanilla que preparara el camión y lo llevara al Cerro Chena, para ponerse a disposición del subteniente Andrés Magaña, la suerte de los 15 campesinos ya estaba echada.

En la Escuela de Infantería, en San Bernardo, habían resuelto asesinarlos la madrugada siguiente en la Cuesta Chada. Fue el aniquilamiento masivo que antecedió a los 22 ejecutados de la quebrada de Los Quillayes, en Rapel, dos semanas después. El capitán Cortés advirtió a Quintanilla que no podía fallar, porque ahora la mano estaba dura.

El conductor, que también manejó después hacia Rapel, era un civil, del Sindicato de Dueños de Camiones, muy activo en el paro de camioneros contra el Gobierno de Allende. Después del golpe militar se disfrazó de oficial "para cumplir con las reglas", como justifican algunos de los asesinos en sus declaraciones en el proceso por el caso Paine, a cargo del juez Héctor Solís.

En Cerro Chena, cerca de la Escuela de Infantería, operó el cuartel Dos de dicha unidad militar. Después del golpe militar, este cuartel se convirtió en un campo clandestino de prisioneros que poco tenía que envidiarle a los de la DINA. Se le conoció como el campo de Cerro Chena, hasta hoy poco percibido públicamente como área de represión.

En Cerro Chena, cerca de la Escuela de Infantería, operó el cuartel Dos de dicha unidad militar. Después del golpe militar, este cuartel se convirtió en un campo clandestino de prisioneros que poco tenía que envidiarle a los de la DINA. Se le conoció como el campo de Cerro Chena, hasta hoy poco percibido públicamente como área de represión.

Pero el horror reinó allí casi al mismo nivel que en la Escuela de Artillería de Linares, aunque tal vez algo menos que en el temible cuartel Simón Bolívar, donde el Grupo Delfín de la Brigada Lautaro eliminó cruel y salvajemente a la dirigencia comunista encubierta.

Según la información que hasta ahora ha sido recopilada en la investigación judicial del proceso Paine, fue del cuartel Cerro Chena del que salieron los oficiales, suboficiales y conscriptos que torturaron y despedazaron a tiros a decenas de aldeanos de Paine y sus alrededores.

Allí operaron al menos dos compañías de fusileros, cada una al mando de un oficial con grado de capitán. Una de ellas, a cargo del capitán Jorge Romero Campos, con sus distintas secciones, tres o cuatro por compañía, las que eran comandadas por oficiales con grado de teniente o subteniente.

Setenta fueron las víctimas de esa localidad rural; los cuerpos de 29 de ellas fueron recuperados, pero hay otros 41 que continúan desaparecidos. Fue, proporcionalmente, la masacre más grande del país en relación a la cantidad de habitantes del lugar.

Todos los oficiales admiten que estuvieron en Cerro Chena y, sin embargo, dicen haberse enterado "por la prensa" que ese fue un campo de prisioneros y que allí se violaron los derechos humanos. Casi todos afirman que allí sólo cumplieron "entrenamiento e instrucción militar".

Al revisar los relatos que estos antiguos tenientes y subtenientes hicieron en el proceso, incluidos aquellos de los cuatro que hoy son generales en activo, todos ellos niegan haber tenido conocimiento de los sucesos ocurridos en Cerro Chena.
Pero lamentablemente para estos "valientes" nadie les cree cuando "aclaran" sucesos que descubre la justicia y esos protagonistas que tuvieron la cobardía de asesinar gente indefensa ahora tienen la "valentía" basándose en el honor militar, de negar lo evidente.

23 Abril 2008 | 12:09 AM

laurencia19

laurencia19 dijo

Hola, sabemos con pruebas en mano que el terrorismo más peligroso, perverso y sangriento ha provenido del Estado, sobre todo en tiempos de dictadura donde la fuerza bruta se impuso por sobre la razón...
Un besito.

23 Abril 2008 | 12:39 AM

EL LACAYO DE PINOCHET

EL LACAYO DE PINOCHET dijo

¿ Que rol le asigna el Estado a las fuerzas de Carabineros? ¿ Se los concibe acaso como fuerza armada al servicio de los empresarios y patrones?

En todos los casos están allí para agredir a los trabajadores que plantean demandas salarios dignos y trato decente.
El Gobierno no puede mantener esta orientación represiva como línea de la acción policial. Los carabineros no pueden ser considerados sirvientes del capital ni de las formas de sobreexplotación del trabajo que tienen lugar en el mundo de los subcontratistas del cobre, de los salmoneros, de los temporeros y tantos otros. Esto debe terminar.

Este comportamiento de un clasismo reaccionario, oscuro y primitivo debe terminar de una vez por todas.
Como es posible esto?

 Un mapuche de 71 años fue muerto por un carabinero y otros dos resultaron heridos durante un enfrentamiento con efectivos de carabineros registrado en la comuna de Nueva imperial, novena región.
Carabineros afirma que Juan Lorenzo Collihuín Catril, fue sorprendido "robando" ganado. Pero nada más alejado del problema de fondo: no es el mapuche el criminal.
No es criminal el que lucha por recuperar sus tierras, ni el que desesperado ante la miseria que produce la explotación de los obreros Mapuches y la usurpación de sus tierras por parte de las rapiñas transnacionales, desesperado sucumbe ante la más básica necesidad insatisfecha.
Otra vez la impunidad de las fuerzas represivas del gobierno de Bachelete y sus jefes, los patrones.

Basta de sirvientes que defienden los intereses de la clase patronal, los bienes de las transnacionales
.
"La policía arremetió contra el obrero utilizando armas automáticas, balines de gomas y de rifles, muriendo acribillado al interior de la retroexcavadora", frente al ingreso de la planta Bosques Arauco.

Cuantas veces hemos sido "informados" con estas noticias?

Carabineros de Chile financiado por el Estado, invariablemente corre a ponerse al servicio de las empresas privadas, reprimiendo obreros en huelga. A los 100 años de la matanza de Santa María de Iquique lo único que ha cambiado es el número de muertos.

No aceptemos que con fondos del Estado se reprima y se mate a obreros movilizados. No aceptamos que se criminalice el movimiento social.

No convertir el conflicto social que nace de la lucha entre obreros organizados y la empresa privada, en un asunto público, que amerita la intervención de la fuerza policial que debiera servir a todos y no sólo a los que poseen la riqueza en este pais

El Gobierno de la Concertación, la oposición, los carabineros, la justicia: una fuerza unida contra los trabajadores-

El Gobierno ha respondido a cada movilización con la represión de esa fuerza anti-obrera heredada de la dictadura: los Carabineros.
Algunos carabineros desclazados, al servicio de los patrones, abisagrados,lacayos serviles del "mandante".
Ejemplo:
El Tercer Juzgado Oral en lo Penal condenó por delito informático conocido como "phishing" a los ex carabineros ( siempre son ex NUNCA DICEN QUE LO HACIAN MIENTRAS VESTIAN DE UNIFORME Y REPRESENTABAN A LA LEY )
Mario Contreras Contreras y José Arenas Carvajal

7 Mayo 2008 | 05:19 AM

EX-MILICO ( Y No arrepentido)

EX-MILICO ( Y No arrepentido) dijo

Edwin Dimter, el sádico "Príncipe" del Estadio Chile.

Alto, rubio, de ojos azules, pelo engominado hacia atrás: un perfecto pije que se paseaba en los pasillos superiores del Estadio como pavo real, siempre balanceando un linchaco, permanentemente amenazando e insultando a los prisioneros.
“¿Me escucha la cloaca marxista? ¿Me oyen los comemierda? ¡Ahora se acabaron los discursos, chuchas de su madre! Ahora van a tener que trabajar. Los que se nieguen a trabajar, los fusilaremos. ¿Me escuchan los vendepatria?” El oficial, con su vozarrón, no necesitaba usar el micrófono dispuesto en el pasillo del segundo piso del Estadio Chile. “¡Tengo voz de Príncipe!” exclamó ante miles de detenidos. Así, el arrogante teniente de 23 años quedó como el “Príncipe”, y su cara redonda y bonita permanecería grabada en la retina de los prisioneros políticos para siempre.
Al “Príncipe” no lo olvidarían jamás los cerca de cinco mil detenidos en el Estadio Chile los días posteriores al golpe militar de 1973.
Dimter, otro protagonista de la sublevación del Regimiento Blindados N° 2 el 29 de junio de 1973, conocido como el “tanquetazo”, en contra del Presidente Salvador Allende, Tenía sangre en el ojo. Venía con mucha odiosidad por haber estado presos. Sale
libre el día del golpe y se enfrenta a miles de detenidos, completamente a su merced. El ensañamiento para con los presos se explica por el estado psicológico con que venía (“deben comprenderlos” diría el Padre Hazbun…).
Dimter había recuperado su libertad recién el 11 de septiembre. Junto a Jofré, había permanecido casi tres meses recluido en la Escuela de Telecomunicaciones del Ejército en Peñalolén debido a su participación en el tanquetazo. Esa mañana, Dimter había dirigido una audaz acción de rescate: irrumpió con un tanque en el Ministerio de Defensa para liberar al capitán Sergio Rocha Aros, detenido a disposición de la justicia militar tras haberse detectado días antes el complot en el mismo regimiento. En la acción fue muerto el sargento Rafael Villena. Unos 15 civiles murieron ese día, entre ellos el corresponsal argentino de la Radio y Televisión de Suecia, Leonardo Henrichsen, quien filmó su propia muerte; Dimter es imputado en la querella criminal interpuesta por sus hijos en octubre pasado en Santiago.

El mismo día del golpe, Dimter retornó a su unidad, y según fuentes militares, él y Jofré fueron inmediatamente enviados en “comisión de servicio” al Estadio Chile, inaugurado como tal sólo cuatro años antes.

Era histriónico, y convirtió al Estadio Chile en su nuevo escenario. “En una ocasión, el Príncipe nos mostró un fusil AK-47 desde el pasillo del segundo piso donde hablaba. ‘Esto lo encontramos en un allanamiento. ¡Con esto nos iban a disparar!’ gritó. Uno de los presos preguntó a quiénes iban a disparar. ‘A estos pechos,’ dijo, y sacó su pecho hacia delante,” cuenta Guillermo Orrego, en la época trabajador de Standard Electric, detenido el 12 de septiembre y enviado al Estadio Chile.
El abogado Boris Navia, entonces funcionario de la UTE, describió al “Príncipe” de esta manera: “Subía y bajaba gritando por las escaleras del Estadio. Aparecía de improviso en cualquier sector alto del estadio y los prisioneros debían hacerle silencio… Era un actor. Llevaba siempre en sus manos un linchaco, y al pasar por las hileras de presos que por horas y horas esperaban con las manos en la nuca para ingresar al Estadio, junto con los insultos, los golpeaba con su linchaco, de preferencia en los testículos”.
En una de sus arengas –continúa Navia- el Príncipe dijo desde lo alto que no tenía porqué ocultar su rostro a estas mierdas marxistas y teatralmente se sacó los lentes ahumados y el casco, lanzando este último en un ademán histriónico. El casco rodó por las gradas, y dos pelados corrieron a buscarlo. Allí, bajo los reflectores que nos enceguecían, pudimos ver claramente su pelo rubio, su tez y ojos claros, su cara redonda, sus rasgos finos de niño bonito.”

Fue el “Príncipe”, según ex detenidos, quien ordenó a un soldado matar a culatazos a un obrero cuando el militar tropezó sobre su pierna ¡Miren al mierda ciego! Atreverse a chocar conmigo? Comunista de mierda…ahora sí que te cago! Maricon! rechuchatumadre!. El hombre imploraba pero su suerte ya estaba echada…
Según testigos, fue quien atormentó y golpeó personalmente a Víctor Jara. El “Príncipe” ha sido sindicado como el que dio muerte al cantante, cuyo cuerpo apareció el 16 de septiembre cerca del Cementerio Metropolitano con 34 impactos de bala, junto a otros cinco ejecutados. Entre ellos, el ex director de Gendarmería, Litré Quiroga, con 38 impactos de bala en el cuerpo.
En 1969, ya como cadete en la Escuela Militar, Dimter integró un escuadrón blindado junto a otros alumnos que ganarían notoriedad años después: José Gasset Ojeda, quien también participaría en el tanquetazo de 1973; Jorge Acuña Hahn, quien integró la Caravana de la Muerte a Cauquenes en octubre de 1973; y Manuel Provis Carrasco, ex miembro de la Brigada Caupolicán de la DINA, años después, jefe del Batallón de Inteligencia del Ejército, y hoy procesado por el secuestro del químico de la DINA, Eugenio Berríos, y por asociación ilícita en la muerte del coronel Gerardo Huber. El escuadrón lo comandaba el entonces teniente José Zara Holger, ex miembro de la DINA y hoy procesado por el asesinato del general Carlos Prats.

“Conocí a Dimter en la Escuela Militar, cuando él era cadete. Ya entonces todo el mundo le decía ‘el loco Dimter’. Era buen alumno, pero loco. ¡Había que ser un poco loco para meterse con un tanque al Ministerio de Defensa!” afirmó un ex-oficial en retiro.

Después de su paso por el Estadio Chile, a comienzos de 1974, Dimter fue enviado a la Escuela de Blindados en Antofagasta. Sin embargo, por razones que aún no se han podido confirmar, fue dado de baja el 31 de diciembre de 1976.
Esta baja a destiempo le permitió, y sin duda con algún aval político de la Concertación-pinochetista, postular a los beneficios de la Ley de Exonerados Políticos en febrero de 1999. Fue calificado como tal el 20 de enero del 2000 (pleno gobierno de Lagos, El Lacayo). Se le acreditaron 11 meses, 29 días sin trabajo, por lo que tiene derecho a un abono por esa laguna previsional.

No sería la primera vez que el Programa de Exonerados Políticos del Ministerio del Interior entrega beneficios a criminales. Ya les había pasado con el agente de inteligencia de la Fuerza Aérea, Rafael González Verdugo, procesado por el homicidio en 1973 del estadounidense Charles Horman en el Estadio Nacional, y con el capitán de Carabineros Fernando Chesta Puente, involucrado en la muerte de Sergio Verdugo en 1976.
Cuando postuló como “exonerado”, Dimter ya estaba inmerso en el aparato público y en algún momento en el camino, se tituló de contador-auditor.
A principios de los ochenta, ingresó al Ministerio de Obras Públicas gracias a los buenos oficios del entonces ministro del ramo, general Bruno Siebert.
Después, en 1985, ingresó a la Superintendencia de AFP, escalando posiciones hasta ocupar hoy la jefatura del Departamento de Auditoría de Procesos Especiales y Pensiones, dependiente de la División Control de Instituciones.
Desde su oficina en el piso 14, ,Dimter no da pista alguna sobre su vida privada. Ninguna fotografía familiar adorna el lugar; ningún libro revela sus intereses. Según testigos, ni siquiera permite que otros le sirvan el café. El se hace todo solo. Es muy reservado y ni amigos tiene, solo bebe de vez en cuando y solo los fines de semana, solitariamente.
Y no quiere saber nada de sus antiguos compañeros de armas, a quienes les dio la espalda hace años.

4 Junio 2008 | 02:29 AM

Juan Mauro

Juan Mauro dijo

Se ofrece recompensa...

Militar chileno cómplice de las matanzas de Pinochet en Chile, cualquier información sobre este asesino u otro comuníquelo a cualquier militante del partido comunista. Chile recompensará a quien entregue información de este asesino.

4 Junio 2008 | 05:24 PM

OTILIA VARGAS: EJEMPLO DE CORAJE

OTILIA VARGAS: EJEMPLO DE CORAJE dijo

OTILIA VARGAS: EJEMPLO DE CORAJE

Otilia Vargas Vargas, madre de seis militantes del MIR, cinco de ellos asesinados durante la dictadura militar.

Otilia, fue un ejemplo de lucha e inagotable perseverancia en su inclaudicable denunciar del atropello a los Derechos Humanos en Chile durante los años de la dictadura militar de Pinochet.

Otilia Vargas, de 83 años, fue profesora primaria, una comprometida maestra rural que llevó con el credo de justicia a formar generaciones y generaciones de estudiantes de nuestra patria.

En la lucha por la recuperación de los derechos humanos en Chile y resistiendo junto al pueblo chileno, en la reorganización de la resistencia antidictatorial, la compañera Otilia Vargas permaneció en la clandestinidad durante 3 años.

En 1976, por recomendación de las organizaciones de derechos humanos de Chile e internacionales, y por su partido donde militaba, se le recomienda salir al exilio para preservar su sobrevivencia junto a la de su esposo Osvaldo y su hija Patricia la unica sobreviviente de sus 6 hijos.
Dagoberto, miembro de la comisión política del MIR quien murió en combate, en el enfrentamiento de Malloco, en Octubre de 1975. El cuerpo de Dagoberto fue enterrado en el patio 29 del Cementerio General, desde allí sus restos fueron posteriormente removidos y desaparecidos.

Sus hijos Carlos y Aldo, fueron desaparecidos en septiembre 1974, siendo imposible dar con su paradero, a pesar de las permanentes gestiones de su madre para desentrañar las condiciones de su secuestro y desaparición.

Los mellizos Mireya e Iván, combatieron durante un enfrentamiento en la comuna de La Florida en febrero del 1976, en ese combate de resistencia revolucionaria, Iván es asesinado. Mireya, herida, fue secuestrada por los tropas militares, y trasladada a la casa de torturas de Villa Grimaldi, donde muere en manos de sus verdugos.

En 1992 Otilia regresa a Chile con su esposo e hija, continuando su lucha en la denuncia y gestiones en tribunales por la JUSTICIA NADA MAS Y NADA MENOS.
Otilia falleció como una combatiente revolucionaria ante la cual nos debemos detener para recoger de sus manos de maestra y sabia luchadora, su legado. Otilia Vargas constituye, junto a tantas mujeres de nuestro país, un ejemplo de coraje

18 Junio 2008 | 03:26 AM

ANDRES BIANQUE

ANDRES BIANQUE dijo

“La tarde huele a pólvora esparcida. Los pasos van degollando la noche”.

El 15 y 16 de Junio de 1987, son asesinados 12 miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (Fpmr). Son baleados a mansalva en las calles, ametrallados en los patios. Raptados, apresados, torturados y maniatados para finalmente perecer ejecutados con las manos amarradas, desarmados, solos y acorralados.

Nos hemos reunido en las cuatro esquinas de esta sencilla hoja para desenterrar algunos pétalos que son huesos hechos polvo de recuerdos ausentes, presentes y persistentes.

Nos hemos reunido en las cuatro esquinas de este punto cardinal central que es recordar, rescatar la injusticia escondida y hundida por gruesas capas de tiempo. Buscando encontrarnos quizás en oscuros acordes y versos que vienen desgarrando ropajes ensangrentados que quedaron allí…allá…por todos los rincones donde esas arañas fueron tejiendo vendas y veredas que separan a los hombres de los animales.

Un año antes, cuando el lobo del hombre escapó del cerco lazo impuesto por los humanos, éste, una vez sosegado de sus temblores y dolores, envió una dentellada escondida, un zarpazo encubierto en contra de esos hombres y mujeres que osaron desafiarlo.

Amargo Junio, quincena de penas olvidadas y cubiertas. Junio rebanado en dos, tajeado brutal como una cesárea de mariposas hecha por lagartos que afilan corvos oxidados de sangre y pulen pistolas escondidos en los sótanos.

Bravos de espanto una jauría delinea un círculo de muerte sobre su primera presa.

Va resolviendo la incógnita de ciertas ecuaciones de injusticias cuando lo asaltan. Pretende defenderse, y antes que esto ocurra, el miedo empuja la pólvora sobre su víctima.

Un árbol lo abraza y le da sorbitos de oxígeno con sus hojas. Muere regando con su sangre el viejo árbol. Le colocan un arma en la mano, un pasamontañas en la cara.

Seis horas más tarde la misma diferente jauría contempla como un noble patricio camina cerca de las nubes y las cometas. Le temen, debido a esto no le dan tiempo para nada. Lo acribillan como a una bestia peligrosa.

Le colocan un arma en la mano, un pasamontañas en la cara.

La violación en contra de los Derechos Humanos en Chile bajo dictadura fue groseramente brutal y descarada. Como resultado de esta cruenta política de represión se generó un profundo rechazo tanto nacional como internacional en contra de la dictadura, y sus cientos de desapariciones, violaciones, fusilamientos, ejecuciones sumariadas, torturas, encarcelados, desterrados y otros, que eran y son, el pan de cada día con que se nutren los señores.

Todo lo anterior, sumado al pavor de enfrentarse mano a mano contra los enemigos del sistema autoritario, hace que los sostenedores de este sistema, modifiquen diabólicamente sus planes.

El mar tendía a rebalsarse de tanto cuerpo arrojado por los militares, las olas venían teñidas de sangre, las algas con cabelleras humanas. Las perlas eran dientes arrancados.
Las minas eran inspeccionadas por ciertos curiosos, las cavernas, tumbas y catacumbas clandestinas expelían olores y dolores de cabeza recurrentes a las estafetas de la muerte.

Había que matar para seguir ganando, había que asesinar para seguir disfrutando.

Después de contemplados estos factores, se decidió una solución, simple, eficaz y certera.

Mentir. Pero mentir con comparsa incluida. Con escenografía itinerante. Con actores maquillados de piedra o vestidos de acero. Con los medios de comunicación promocionando los circos y los “valientes” domadores de fieras terroristas, de serpientes subversivas.

Y que cuando hubiesen reclamos, indagaciones o algún impertinente insistente. Las farsas fuesen revisadas y dirimidas por algún arlequín de la justicia militar.

Unierónse los medios de comunicación, el poder judicial, empresarios-sicarios, el gobierno y todos los tormentos.

Se dio paso a un acto mediocre salvaje con telón de sangre en el fondo.

Los falsos enfrentamientos.

Matar por la espalda, raptar tortura matar, no estaba separado ni por una coma. Todo era una sola cosa. Los falsos asaltos, los falsos enfrentamientos, los balazos al aire, las patadas de utilería a las puertas, los gritos de alto, las sirenas aullando desgracias.

Interceptados por la muerte, faenados por los militares, etiquetados por la prensa, procesados por el poder judicial civil-militar.

Terroristas abatidos en enfrentamientos. Subversivos Muertos en escuela de guerrillas.

No había que dar explicaciones de ninguna índole. Ellos mismos se lo buscaron, ellos son los únicos responsables. Les dijeron alto y no obedecieron, de entre sus ropas sacaron un revólver. Intentaron atacar a funcionarios del estado.

Con este efugio se deshacían de cualquier antagonista, se les rotulaba de violentistas y asunto terminado y procesado.
Seres humanos convertidos en monstruos que no merecen, ni merecerán vivir.
Cualquiera que esté en contra del gobierno y pretenda defenderse es una persona violenta que merece ser muerta.
El asesinar en manadas es la soldadura indestructible del acuerdo siniestro entre matarifes.

Un centenar de funcionarios del estado rodea la calle. Adentro ya saben más o menos que pasa. Se activa la alarma, esperan este tipo de sorpresas.

Dos Henríquez se quedan a proteger el escape de los otros. Mueren reventados a balazos.

Las vainas caen como lluvia de bronce sobre el pasto.

La mayoría logra escapar, algunos de los fugitivos son apresados pero perdonados por cuestiones de suerte, falta de balas, sino, cansancio nocturno de carniceros.

Dos Henríquez ofrendan su vida para salvar la vida de sus otros compañeros.

¿Sirvió de algo ese sacrificio? , ¿Dónde están, qué hacen esos que huyeron de la muerte?

A esa misma hora, en otro lugar observado desde hace tiempo, irrumpe un centenar de funcionarios del estado, intentando forzar cierta puerta.

La puerta no cede. El cerebro chispea una idea brillante. Arrojan una bomba militar para llorar. Luego, con una segunda máscara sobre la primera, entre tinieblas avanza un espectro armado. Indefenso, acurrucado, desarmado, en posición fetal buscando la caricia primaria de sus inicios, le revientan de un balazo cada ojo a un Julio olvidado.
La excitación y el sudor aceitan el rostro de este espectro viviente.

Las gárgolas que cuidan la ergástula de calle Borgoño han decidido terminar las torturas y pasar a la etapa más clara y honesta de sus instintos. Siete prisioneros serán fusilados.

Siete de espadas, siete de mazos sobre sus cuerpos. Fatídica férula sobre sus frentes.

Los suben a los carros. A sabiendas que los llevan para eliminarlos, aún les siguen pegando y humillando. Todo castigo es poco.

Han elegido un escenario donoso. Depositarán los cuerpos repartidos en forma equilibrada sobre este inmueble que pretenden decorar en una nueva morgue como suelen hacerlo.

Un centenar de valientes solados saltan y levantan las manos con sus armas para ser elegidos.
Sólo catorce han sido favorecidos. Cada binomio oficial se encargará de asesinar a un elegido.

Cansados, golpeados, vejados, semidesnudos, hambrientos, nerviosos, angustiados, agotados de torturas y gritos, les dicen amables pero decididos que se paren en ciertos rincones, costados, alerones, umbrales.

Estridente se queja un techo abofeteado de piedra o de ladrillo. Y este sonido es inicio principio para el epílogo de la muerte.

Todos gritan, unos despidiéndose de la vida a puteadas, a llantos, súplicas y oraciones. Los otros gritan intentando anestesiarse de sensaciones y seguir percutando. Todo da vueltas, se triza el momento en dos, el antes y el después de la matanza.

Siguiendo la costumbre de viejos tabúes y creencias ancestrales, pasa un escolta del dolor y los va rematando para asegurar que sus recuerdos no los sigan en sus sueños ni en los reflejos de los espejos.

La sangre empapela los cuartos, va pintando el suelo cuando arrastran sus cuerpos por el piso, para posarlos como espantapájaros futuros que ahuyentarán cualquier intento de rebeldía.

Se cumple el primer mandamiento marcial. El Falso Enfrentamiento.

Los van rompiendo como ramas secas, las costillas crujen ante el plomo. El sonido de sus huesos muriendo no son lo suficientemente fuertes o audibles. A pesar de que el ruido entra por los oídos que se crispan de miedo en los alrededores, sonido que venda los ojos por años. Nadie ve nada, nadie vio nada. Nadie verá nada.

Luego aparecen rémoras periodísticas a devorar lo que ha quedado. Obedientes publican y escriben lo que ciertos distinguidos oficiales les han dictado.

Escarmentados despiadadamente estos niños y niñas del mal.
Operación Albania. Cacería de albatros a balazos.

Los doce peldaños de una escala infinita que conduce a la muerte y a las estrellas.

Gritan los rayos, lloran los relámpagos, aúlla la lluvia de impotencia allá en Junio.

Ver sobre las portadas las fotos de tus seres queridos.

Doce dolores dormidos sobre el talud enterrado de los recuerdos que no se van, que se quedan, que se agigantan como gigantes fueron aquellos que entregaron la vida gota a gota, a borbotones, a barril lleno por un Chile que aún no está terminado.

¿Cuántas maneras hay de matar a un ser humano?

Sólo una, olvidándolo.

Andrés Bianque.

23 Junio 2008 | 04:03 AM

EL PRINCIPE ( eses soy YO)

EL PRINCIPE ( eses soy YO) dijo

Raíces de un fanático
Miguel Krassnoff Martchenko, coronel en retiro del Ejército chileno, tiene 62 años y cumple condenas por secuestros, torturas y homicidios cometidos al servicio de la DINA, la policía política de Pinochet Ugarte. En "Krassnoff. Arrastrado por su destino", Mónica Echeverría intenta una "biografía" y examina las motivaciones etno-psíquicas del electrizante personaje. Su antijudaísmo delirante, su anticomunismo aperrado, su nacionalismo iracundo, podrían entenderse por su historia familiar. Pero aclara la autora: "No perdono ni justifico la aberrante conducta del ex brigadier Miguel Krassnoff Martchenko y espero que la justicia de los hombres, de las iglesias y de la historia lo coloquen en el lugar que le corresponde".

Krassnoff, oficial del Ejército chileno, nació en Austria. Y en el exilio, pues su familia era rusa de la familia del Zar, de las mas alta noblesa del mundo, la Segunda Guerra Mundial terminaba con la Unión Soviética como uno de los poderes vencedores, pero los cosacos que comandaba el atamán Piotr Krassnoff, abuelo de Miguel, habían combatido contra el Ejército Rojo, emborrachando la perdiz al termocéfalo de Trotski. Encabezó don Piotr, tras el ascenso del Führer en los años 30, una suerte de Gobierno cosaco en el exilio. En 1945 el atamán, ya viejo y enfermo, pacta con los ingleses la seguridad para los suyos, en Austria. Pero con los Acuerdos de Yalta los británicos entregan a estos miles de cosacos a la URSS. El atamán será ejecutado. Otros se suicidan. Otros lo pasarán literalmente malito. Miguel, nacido en esos tiempos y refugiado de niño en el Chile del anticomunista y almatuerto González Videla (a Krassnoff y a otros dióseles nacionalidad chilena en polémico decreto), llegaría a ser un oficial del Ejército que nuestros impuestos sustentan.

Trágicos antecedentes de uno de los más crueles y fanáticos torturadores de la dictadura (1973-1990), responsable, por ejemplo, del asesinato de la periodista Diana Aarón Sviglisky. Jefe de un centro de torturas hasta agosto de 1974, comandó luego el Grupo Halcón en Villa Grimaldi y José Domingo Cañas, martirizando con irredento afán a los rojinegros cuadros del MIR, acaso asimilándolos a quienes causaran la ruina de sus ancestros.

28 Julio 2008 | 04:25 AM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de manuel-rodriguez

JUSTICIA SÍ, CORRUPCIÓN NO!!!!!

ver perfil »
contacto »
Contadores Gratis
contador de visitas
clock-desktop.com Apoya a los MAPUCHES ENCARCELADOS (CHILE) wanted bush Don Clotario Blest Clotario Blest no a la guerra

Últimos comentarios

Fotos

manuel-rodriguez todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera