LA JUSTICIA TARDA, PERO LLEGA...
el clavo
dijo:
La terrible historia jamás contada...

Paine...Valle del encanto
La vida a comienzos de los años 70. un pueblito llamado Paine era apacible. Todos los vecinos se conocían y compartían la alegría de saberse iguales y tener causas comunes para el trabajo y la vida en general. Nada hacia presagiar una pesadilla que se gestaba y que crecería de la mano de un poder siniestro cargado de balas y sonrisas burlonas que festejaban con el
dolor ajeno. ¡Y todos los habitantes se conocían! El carabinero del pueblo con
el vecino de más allá, todos convivían y compartían. Pero eso es lo increíble,
ya que cuando aparecieron las primeras garras de inhumanidad gestadas en la dictadura militar, los vencedores abusaron de su poder y de sus armas y
arremetieron con todos y contra todos, olvidando el sabor y aroma del suelo
campesino. Un suelo que jamás hizo daño a nadie y que nunca más, después del manto negro de la muerte, volvió a ser lo mismo, porque la sangre que corrió nose detendrá hasta el día en que la justicia llegue para los campesinos que dejaron sus ojotas junto a sus huesos como testigos de un crimen que hasta hoy perdura.
Para Alejandro Bustos, el “colorín”, único sobreviviente de la matanza de Paine, los recuerdos son permanentes, por eso quiere justicia y rememora que tras el golpe de Estado algunos vecinos y conocidos cambiaron su
forma de ser y se convirtieron en asesinos, en mercenarios: “A esa altura yo
les gritaba que no sabía nada de nada y que no tenía tampoco armas, pero entróuno más grande y me levantó del pelo, "desde cuándo erís rojo" me
preguntó al oído, y yo le respondí que siempre había tenido el pelo rojo.
"No te hagai el estúpido", gritó indignado, "los rojos son los comunistas, güevón. A partir de ahí comienzan otra sarta de palos. Meta palos conmigo en la espalda y la cabeza, alcancé a reconocer entre los que me pegaban
a los carabineros Olguín, Reyes y Leiva, pero un poco después perdí el
conocimiento. Me despertaron con un balde de agua, no podía abrir los ojos, los tenía como pelotas. Me levantaron entre tres y me sentaron en una banca. "Tengo sed" les dije y mejor me hubiera quedado mudo, porque trajeron una jarra de vino y me obligaron a tragarlo. Les gritaba que no, pero me lo seguían echando hasta por las narices. Traté entonces de ponerme de pie, pero uno de ellos dijo, "a este guevón hay que amarrarlo, se está haciendo el leso". Vino otro entonces con un alambre y me amarró las manos atrás por la nuca, después me empujaron de la banca para dejarme botado en el suelo. Cuando empezó a oscurecer, sacaron unas chuicas de vino y empezaron a prender fuego para un asado. Había carabineros y civiles, casi todos camioneros.
Estaban los Carrasco, el Tito y el Toño Ruiz Tagle, el peluquero Aguilera, el
Pato Meza, Miguel González, Carlos Sánchez, el Jara, el Cristián Kast (Si!..el
mismo), Larraín, Suazo. Eran unos quince civiles y unos dieciocho carabineros,yo los veía desde mi rincón cómo se reían y emborrachaban, pero estaba muy quieto, porque cuando se acordaban de mí, se acercaban civiles o pacos a darme de puntapiés por las costillas”.
En Paine es donde mayor represión se hizo a la población en el país. Se
ensañaron más allá de cualquiera racionalidad. Para qué hablar de lo que es la ética a la doctrina militar que dio paso a la participación en los crímenes de
civiles, empresariados del transporte y agricultores de la zona, quienes por
una razón de venganza, reconocen a dirigentes campesinos y simples personas, para cometer sus crímenes. Para realizarlos proporcionaron sus propios vehículos, armas y participaron en los pelotones de fusilamientos.
Todo un conjuntos de antecedentes que retrata de cuerpo entero los
métodos y las conductas del régimen más sanguinario que nunca haya existido en la historia de nuestro país. Todo esto, en contra de un grupo de campesinos pacíficos y desarmados, cuyo único “pecado” fue defender y reinvindicar los derechos de sus compañeros. Todo crimen que cometió la dictadura fue horroroso. Cuál más siniestro e innecesario. Miles de personas que perdieron la vida a manos de militares que en concomitancia con civiles, algunos de la lúgubre Patria y Libertad, hirieron lo más profundo de un país: su gente, su pueblo.








Jorge Torreblanca Ulzurrun dijo
¿Alguién me puede explicar por qué el criminal que degolla a una persona por motivaciones políticas merece un trato especial en términos de justicia a aquél criminal que asesina por otras razones?.
Si, necesito una explicación urgente, por que soy profesor de historia y ya saben, los profesores debemos enseñarles a nuestros alumnos sobre como vivir en democracia, el respeto por los derechos humanos del otro, claro y por cierto, esta conceptito de la igualdad ante la ley. Pero por favor no me den tan sólo teoría para poder explicar tal excepción. Quiero ejemplos, si muchos ejemplos.
Se me ocurre que acá en Chile podemos encontrar argumentos como siempre para explicar lo inexplicable. Si Chile es un país muy creativo. Se acuerdan; socialismo a la chilena, avanzar sin transar, el dictador más honesto, transar sin avanzar, justicia en la medida de lo posible, razones de estado, etc. Si estoy seguro que vamos a encontrar más de alguna razón para explicarles a nuestos jóvenes que en Chile algunos son más iguales ante la ley que otros.
9 Febrero 2008 | 02:24 AM