AUGUSTO PINOCHET, TIRANO,CRIMINAL Y ADEMAS... LADRÓN.
EL-CACHERO-SOLITARIO DIJO,
SANTIAGO, CHILE 26/01/2006 17:21:12
El General, conocedor de nuestra historia, sabía muy bien del llamado "pago de Chile", frase que se acuñara en los conventillos y cités del siglo pasado, para señalar el abandono y la indefensión en que quedaron nuestros soldados de la Guerra del Pacífico, especialmente los lisiados, a su regreso del Norte. El general conocía la naturaleza mezquina de los grupos económicos a los que había servido, instalado, defendido y permitido enriquecerse hasta el hartazgo; tenía muy claro que no podía esperar de ellos nada, ya que sabía de su manera de ser más bien olvidadiza, proclive a hacer la desconocida, y enfermizamente dada al pirquineo de cada peso y de cada centavo.
Los mismos que hoy reaccionan como si hubieran pillado al capataz del fundo aguachándose unas ovejas locas o carneando para callado un novillo de su propiedad, ¿qué querían?, ¿que el hombre se quedara tamboreando en un cacho? Verdaderamente no logramos imaginar al general y su familia huyendo con su ropa en cajas de supermercado y bolsas para basura, como debieron hacer los miles de chilenos que buscaron asilo a la carrera en las embajadas tras el golpe de Estado del 73. Más fácil es imaginarlo al general rodeado de un tranquilo séquito que huele a perfumes comprados en el duty free del aeropuerto.
Pinochet pasará a la historia como un tirano cruel y desalmado, pero es probable que haya sido un simple pelele de alguien más inteligente y perverso:
SU MUJER!
¿Qué se espera del que se instala en propiedad ajena mediante la traición, matando al dueño de casa y a cualquiera que ose decir que lo conocía, era su amigo o le simpatizaba? ¿Acaso de un delincuente de este calibre esperábamos que tomara los ahorros del ex dueño de casa y los repartiera entre los pobres?
Qué fue lo que robó efectivamente a los chilenos este delincuente y tenebroso personaje militar? Esta respuesta nos acercaría a encontrar una vía de paso, el Chile para Todos, el Chile donde Ganaría la Gente, el Chile que Crecería con Equidad. Porque a Chile no hay que pedirle una reconciliación imposible; lo que tenemos que asumir es el reencuentro con la historia.
Y hasta hoy, esta pregunta no ha sido enfrentada con suficiente entereza. Sabemos que el "manilarga y asesino" tiene varias cuentas bancarias que reúnen en conjunto la suma de 28 millones de dólares, unas cuantas mansiones, matones y guardias pagados por el Ejército que aún lo protege; a su disposición se encuentran también el Hospital Militar, que vela por su infausta vejez, y un blindaje no menor de partidarios que aún lo apadrinan. Se sabe de los asesinatos, torturas y vejámenes de su gobierno militar, se sabe de los dineros de Cema Chile que administró su familia; se sabe de sus palacetes y parcelas de agrado, se sabe de sus empresas, pero el cotidiano de Chile aún no le ha pasado la cuenta final. Entonces, para respondernos la pregunta planteada aquí, debemos acudir a la memoria de lo que fue Chile antes de Pinochet.
Chile era un país del Tercer Mundo que tenía conceptos y lenguajes asociados a la solidaridad y el bien común. Existían empresas estatales, especialmente de servicios, que pertenecían a todos los chilenos; existían universidades gratuitas, y nacionales. Existía salud pública y medicina social, ¿se acuerdan? Existían sindicatos y huelgas. Existían cooperativas muy bien formadas, muchas de ellas dependientes de las Cajas y del antiguo sistema previsional, el cual era solidario.
Chile era un país de injusticias, siempre lo ha sido, pero tenía una cultura, un alma, un escenario, una esperanza común que estaba en el ethos del ciudadano común, el cual se manifestaba a través de lenguajes, conceptos, códigos y costumbres, todos los cuales fueron también ultimados por Pinochet y sus cofrades, militares y civiles, quienes hoy manejan los directorios de las empresas nacionales expropiadas y privatizadas por la dictadura. Estas aves de rapiña de ayer son las mismas que hoy conducen las universidades privadas, las AFP y las Isapres con los capitales robados a la patria que tanto dicen amar. Chile fue asaltado, privatizado; su ser más esencial herido de muerte.
No hay peor bajeza, no hay peor tormento que mentir, robar y ser cómplices de seres siniestros que ostentaban poder absoluto; y ¿cuántos hombres de negocios, en esos tiempos, adulaban, festejaban, y si hoy siguen vivos, siguen ganando dinero por millones? ¿Pero sus conciencias, sus lealtades, dónde quedaron? Eso es lo que pesan, miden y valen. Hay muchos por ahí, la verdad es más filosa que cualquier cuchillo y siempre llega, aunque demore 30 o 1000 años, es mejor vivir digno un día que, haber sido cómplice de un tirano por muchos años, y ahora callan, no saben, no les importa... bueno, el dinero compra conciencias, ¡qué triste! Pero los que fueron torturados, fusilados, rematados, murieron dignamente por una causa, y eso es eterno.













Jose Dominguez Dominguez dijo
Manuel, amigo,
Leyéndote uno se da cuenta de que el mal que denuncias no es privativo de un solo país ni de un solo continente, es común a todos porque común es el sistema que nos gobierna a los que vivimos en las llamadas democracias occidentales.
Si cambio los nombres y las fechas, me parece estar leyendo la historia de mi país:
También aquí un sangriento general se levantó en armas contra la legalidad de su país; también provocó, y en un número infinitamente mayor, fusilamientos y desaparecidos que hoy, 70 años más tarde, aún permanecen enterrados en lugares desconocidos; también él, su familia y sus seguidores, aprovecharon los 40 años de dictadura para enriquecerse a base de negocios corruptos y fraudulentos; también él murió en la cama, admirado por muchos, para vergüenza esterna de su país; también, amigo, a su muerte se instaló en mi país un sistema político que solo sirve para favorecer los intereses de los de siempre.
¿Ves, amigo?.....¡No hay diferencias!
Un fuerte abrazo.
13 Enero 2008 | 01:48 PM