PROGRAMAS TELEVISIVOS:¿ARTE O BASURA?
BISAGRACEITADA DIJO,
Santiago, CHILE 15/02/2005 18:35:44
Las cifras son elocuentes: millones de personas para ver un espectaculo insulso, y otras estupideces en la televisión. Para que esto se produzca, los medios de difusión tienen que asegurar la adhesión de las dóciles e indefensas mentes de sus huecos consumidores, creando programas que cruzan las fronteras y extienden así, más y más, el círculo de su influencia.
Quien se ve más afectado por este bombardeo audiovisual es, ante todo, el hombre-masa, cosificado, que al absorber estos productos, no hace más que afirmarse en su oquedad espiritual, en su estado miserable de hombre objeto u hombre-cosa.
En efecto, el consumo de masas ciega las vías para una apropiación estética ante el puro espectáculo de banalidades que se le ofrece cotidianamente al espectador, espectáculos, muchos de los cuales, insulsos, pretenden hacerse pasar por arte, a través de seudo artistas, como aquellos que, por ejemplo, por el sólo hecho de encontrarse con un micrófono en la mano y cantar cualquier tontera y contornearse de la forma más ridícula, se creen "artistas". Y aún, aceptando el calificativo de artista para tal o cual, faltaría hacer la diferencia entre el verdadero artista o el fullero tal o cual.
Lo menos que podemos decir a partir de este hecho, es que no hay una concordancia entre calidad y popularidad. Ello, porque el público, en las condiciones propias del consumo de masas, prefiere casi siempre los productos más banales, desde el punto de vista estético. Esto no significa, en modo alguno, que no exista un sector que rechaza esos productos y busca otros más elevados que tiendan, sobre todo, a satisfacer las necesidades estéticas verdaderas. Sin embargo, pese a estos esfuerzos, el público otorga su preferencia a los subproductos artísticos o a obras de baja o dudosa calidad estética.No se trata de algo casual, pues, el gusto y el criterio estético del consumidor se halla conformado para apreciar determinados productos y descartar otros, justamente aquéllos que tienen más alto valor estético, o los que ofrecen un contenido ideológico que entra en oposición con el pobre y mezquino molde en que ha sido encerrada su mente. Así, por ejemplo, se aprecia una obra convencional con personajes de cartón, con falsas soluciones y un sentimentalismo barato, en tanto que en nombre de la diversión o el entretenimiento puro, se rechaza todo hurgar profundo en los problemas fundamentales del hombre concreto y real.
Así, el hombre abstracto, deshuesado que consume estos productos artísticos los mide con la vara de su pobre existencia abstracta, una existencia en la que no cabe ya una relación propiamente estética, pues ésta sólo puede darse allí donde el hombre se manifiesta con todas sus fuerzas creadoras espirituales.
El arte de masas es el que interesa, sobre todo, al capitalista; por principio, nadie puede estar más interesado que él en su goce o consumo masivo. Y ello por dos razones esenciales: una, económica y, otra, ideológica.
Desde un punto de vista económico, porque sólo el consumo de masas de un producto artístico asegura los más altos beneficios. Ello implica, ante todo, que el arte de masas es una industria y, por tal, su goce o consumo se ve, ante todo, por sus resultados económicos.






SIERRA ELECTRICA dijo
¿Y quienes son los delincuentes?
La policía bien se sabe que es el Gobierno más Carabineros, quienes velan por el normal funcionamiento del orden en las calles de todo nuestro país. Esto nos queda claro, porque no hay ningún otro agente que se haga cargo de este problema.
Hasta ahí el juego avanza de las mil maravillas, pero falta hacer solo una pregunta para que se complique… Y quiénes son los delincuentes?
Los medios de comunicación, que lanzan toda su pirotecnia lacrimógena, preparando programas especiales y ojalá un testimonio que esté más cerca de la crónica roja que de los derechos humanos.
Para poder entender mejor este juego de Policías y Ladrones, tendremos que someternos a los diccionarios de caracterización de cada medio, dependiendo de su línea editorial, según ésta enuncie y califique de delincuentes:
A) Medios de Derecha Recalcitrante
(Léase El Mercurio, La Segunda, La Cuarta, LUN Mega y La Red)
Califican de delincuente a: Todo aquel que intente protestar en contra del sistema que ellos defiendan a través de sus páginas y pantallas.
En el caso de los dos primeros diarios, lisa y llanamente son mantenidos por el sistema, puesto que quienes detentan el poder económico en Chile llenan de publicidad sus páginas a pesar de no estar en los primeros lugares del ranking de lectura.
Los dos siguientes (LUN y La Cuarta) son los culpables de la ignorancia y chabacanería de todo un pueblo, pues son los pasquines más hojeados de Chile a punta de Poto, Teta y escándalo de farándula putrefacta,(sea deporte, política o puterio Nichos de la gente que no tienen neuronas y que busca precisamente estos medios para poder llegar a la fama, que si fuera por sus capacidades intelectuales, en un país SERIO en vías de desarrollo (como debiera ser el nuestro) no les permitiría.
B) Medios Adscritos a la Derecha Moderada
(La Tercera, TVN, Canal 13 y Chilevisión)
Califican de delincuente a: Todo aquel que llevando una capucha intente protestar en contra el sistema, que si bien en ocasiones critican, no les molesta su permanencia.
En el caso del diario (La Tercera), este se mantiene por sus ventas y por su publicidad. Su línea editorial es de derecha, pero no alcanza a transformase en un Mercurio chico, -Dios nos pille confesados y nos salve, haber tenido tres “Decanos del Periodismo” sería mucho castigo- cabe recordar que la Segunda es la copia feliz del edén y como buen hijo de delincuente, es peor que su padre.
En cuanto a los canales de televisión, es sabido de la vinculación con la iglesia católica que tiene Canal 13, por lo que tiende a enmarcarse bajo las órdenes de la UDI y la DC.
Chilevisión, su dueño es el conocido empresario Sebastián Piñera, quien no halló nada mejor que en “Tolerancia Cero” imponer la imagen siniestra de un repulsivo pinochetista como el Guatón Melnick (Sic). TVN “El canal de todos” “El Canal del Gobierno” una falsedad del porte de un mar porque sabido es que el directorio “pluralista” de Canal 7 es conformado por partes iguales entre personeros zánganos de la derecha y la Concertación.
C) Medios de Izquierda
(The Clinic, Punto Final, El Siglo y otros)
Entiéndase como delincuente, para estos medios, a todo quien reprima una manifestación callejera, por la que se peleó por tantos años en la época de la dictadura.
The Clinic es el hijo cuico de los medios de izquierda. Conformado por niñitos del barrio alto que quieren ser rebeldes y juegan a la revolución. Su forma de financiamiento es como el de cualquiera, “Firme Junto al Pueblo” sóplame este ojo, no creo que la Telefónica esté firme junto al pueblo con el cobro de un cargo fijo que es más alto que la misma cuenta, pero bueno, son los abc1 de la izquierda, aunque traen el sabor al debate político, de eso no cabe la menor duda o dan espacios a excelentes poetas, cronistas y periodistas como son los casos de Claudio Bertoni, Pedro Lemebel y Rafael Gumucio.
En resumidas cuentas, “Cuicos con una buena dosis de conciencia de clases”.
Después, los dos más deslenguados (Punto Final y El Siglo). El primero mantenido por el MIR y el segundo por la cúpula del Partido Comunista, no son diarios sino periódicos. Para ellos los delincuentes regularmente son el Gobierno y las fuerzas represivas.
¿Quienes son los Policías y quienes los Delincuentes?.
20 Enero 2008 | 09:29 PM