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La Coctelera

JUSTICIA SÍ, CORRUPCIÓN NO!!!!!

bandera chilena Pictures, Images and PhotosAÚN TENEMOS PATRIA..

Categoría: politica

14 Septiembre 2009

CARTA A LOS SOLDADOS. ANÁLISIS DE LA COYUNTURA CHILENA 11 DE SEPTIEMBRE 2009

 Otro aniversario del golpe militar de Pinochet y del inicio del genocidio contra el pueblo chileno que se efectuó con la intención explícita de instalar otro modelo económico. Los valientes soldados chilenos, entrenados para arrasar pueblos, como hicieron con los poblados aymaras en el norte y con el pueblo mapuche en el sur, como hicieron en Iquique en la Escuela Santa María y tantas otras veces, en esta oportunidad no tuvieron vacilación ninguna en bombardear poblaciones urbanas y rurales, atacar con enorme poder de fuego a un pueblo desarmado, asesinar miles de personas, torturar y desaparecer otras tantas, levantar campos de prisioneros al más puro estilo nazi y ocupar militarmente el país.

Tal vez sea imprescindible que ustedes, soldados, aviadores, marineros, carabineros, policías civiles y gendarmes, reflexionen sobre este episodio y los anteriores y perciban que son utilizados por los oficiales para servir al empresariado, nada más. Los llamados a la patria y la bandera son hábiles mentiras para cohesionar voluntades en torno a símbolos etéreos y volátiles, pues la verdad de las cosas es que se trataba única y exclusivamente de implantar el modelo neoliberal de la economía al servicio de las poderosas familias de los Edwards, Matte, Angelini, Claro y demás, que hoy día detentan la propiedad de las más importantes y lucrativas empresas, apoyados firmemente por el capital financiero internacional.

¿Cómo fue que hicieron el cambio de modelo?

Entre otras medidas, es necesario destacar tres de ellas:

1. La reducción del estado y del funcionalismo público.

Cien mil empleados públicos fueron despedidos de inmediato y se cerraron áreas que cumplían servicios importantes para la población. Las áreas de educación y salud, así como muchas otras, fueron pasadas a manos municipales o privadas en una buena parte.

Con ello se pretendía aumentar las posibilidades de circulante privado pasando las necesidades de la población al circuito mercantil. Así la gente, en vez de tener derechos por parte del estado, debe batallar por conseguir más dinero para pagar los servicios. Que la única solución para resolver cualquiera necesidad es la obtención de dinero. El poderoso Don Dinero ocupa nuevamente su lugar de señor soberano sobre las conciencias. Así no es sólo una estructura de dominación, sino de educación.

2. La modificación de la estructura económica y de propiedad para orientarla hacia la exportación.

La reforma agraria fue borrada de una plumada y se instalaron a cambio grandes extensiones de tierras donde la tecnología extrae y prepara millones de botellas, cajas y latas que salen del país llenas de productos agrícolas a precio de huevo, ya no hay campesinos, sino temporeros que se mueren de hambre por cientos de miles esperando la época en que los patrones les llamarán para cosechar el fruto de la tierra pagando una miseria. ¿Y ustedes, soldados, aviadores, marineros, carabineros, policías civiles y gendarmes, creen que ese dinero que viene de las exportaciones beneficia al país? Es cierto que una parte la destinan inteligentemente los gobernantes coludidos con los políticos, empresarios y oficiales para pagarles sueldos a ustedes y mantenerlos con la venda en los ojos y la boca callada.

¿Y qué decir del cobre? Sólo sirve para hinchar los bolsillos de los empresarios y circular jugosas coimas entre los políticos y altos funcionarios.

¿Ya han hecho las cuentas de cuantas denuncias, pruebas y acusaciones de corrupción han habido desde el golpe militar en adelante? Saquen la cuenta de los millones de dólares que se embolsillan cada año los de arriba. Partamos de las cuentas bancarias descubiertas de vuestro gran jefe el asesino Pinochet. ¿Han visto los autos, las casas y el nivel de gasto de las familias de los oficiales?

3. Como tercer factor que anotamos de las más importantes modificaciones introducidas por el neoliberalismo económico tenemos los despidos masivos de trabajadores y precariedad del trabajo.

Hoy día es una vergüenza ver como se disputan los pocos puestos de trabajo, que además son temporales, mal pagados, sin jubilación ni medios de seguridad para el trabajador y sus familias. Si ustedes caminan por el paseo Ahumada, ven miles de ejecutivos, profesionales y funcionarios encorbatados. ¿Es esa la imagen del país? No, esa es la parte que mueve y asegura el funcionamiento de la maquinaria y engranajes para seguir acumulando las ganancias en unas pocas manos. Esa gente se conforma con migajas para auxiliar a esconder las realidades. Vayan a recorrer las poblaciones y campos para que vean que la miseria se sigue expandiendo sobre la base de vuestra complicidad silenciosa.

Las encuestas dicen que la presidenta cuenta con gran apoyo en la población. Obvio, pues se había acumulado un fuerte stock de ingresos públicos gracias a la disminución de los planes sociales y atención de servicios a la población, acumulación que en este año se ha puesto en circulación para esconder la realidad y asegurar resultados positivos en un año electoral. Además la señora presidenta no se ha mojado el potito en ninguna de las grandes problemáticas nacionales, colocando de chivo expiatorio a los ministros del ramo, muy bien dispuestos a "sacrificarse" por la causa de la estabilidad de la ganancia de los poderosos, ya que les llueve su parte y se aseguran el futuro en cuentas bancarias del extranjero, mientras ustedes y todos nosotros nos arreglamos viviendo al tres y al cuatro llegando a fin de mes, cuando llegamos, de manera apretada llenos de deudas a pagar por las famosas tarjetas de crédito, astuta maniobra empresarial capitalista de sacarnos la leche que no tenemos. El ministro de salud se ha quemado y la población lo odia, así la señora presidenta sigue en el limbo. El ministro Viera-Gallo, como es patudo, no se importa quemarse burlándose de los derechos del pueblo mapuche. Bachelet cierra las puertas a los mapuche, les manda a la policía, los encarcela, los mata y nada, total para eso está el ministro que se lleva la cuenta de los platos rotos.

Ahora nos tienen nuevamente en el circo electoral, para ver quien va a administrar lo mismo. Ustedes y muchos de nosotros sabemos que nada va a cambiar, sino que se viene aún peor. Ya está saliendo a la luz que el ejército escondió a miles de los asesinos agentes de la Dina-CNI, cuestión que era un secreto a voces. ¿De qué democracia nos hablan entonces? ¿De la que persigue a los que levantan la voz por los derechos? ¿Para qué tanta represión, información, infiltración, estado fuerte, preparación de tropas y comandos? ¿Para prevenir?

¿Ustedes saben a quién le tienen miedo ésos que desde arriba roban a diario el sudor de la gente y aún el sudor de ustedes? ¿A las decenas de muchachos y muchachas que salen en los barrios a manifestar la rebeldía? ¿A cuatro o cinco casas okupas aisladas de la población? Eso es puro tongo, el gobierno hace creer que ahí está el peligro. Como si esos muchachos fueran a crecer hasta construir un ejército que enfrente al del estado. ¿Acaso le tienen miedo a los comunistas? Pero si el mismo gobierno y los políticos ahora hacen tratos con ellos, los del famoso Plan Zeta. Si hasta Lavín y Piñera se reunen con ellos. El Partido Comunista y la izquierda burocrática se está incorporando en masa, con sus pocos votos, a la institucionalidad represiva de este estado falsamente democrático.

No. Ellos tienen miedo de perder algún día sus puestos de privilegio donde roban y se benefician de mil maneras a costa de ustedes y de nosotros. Tienen miedo que la democracia de mentirillas que manejan se les caiga y la población aprenda formas de democracia verdadera, participativa, donde las opiniones y prácticas sociales de convivencia sean un modelo aún para los gobernantes.

Tal vez tengan miedo que algún oficial se vuelva chavista y dirija sus tropas para el socialismo del siglo XXI, o que algún empresario se vuelva progresista y haga como Zelaya en Honduras. Imaginamos como debe andar la inteligencia y contrainteligencia entre todos ustedes husmeando para evitar tentaciones, así como los oficiales deben estar haciéndose la cama unos a los otros. No los vemos a ustedes como personas felices viviendo como lo hacen en medio del amedrentamiento, temor, persecusiones y cacería de brujas. No olviden Antuco, pues en cualquier momento los oficiales los llevarán a la muerte sin importarles un bledo ustedes ni sus familiares. No olviden que torturaron a los marineros que querían defender la democracia y que torturaron al padre de la actual presidenta de la cosa pública.

Tal vez les estén a ustedes dando como caja contra los extremistas y demás. Quizás los extremistas más adelante sean amigos, como lo son los comunistas hoy día, quien sabe. ¿A quién creerle? Los políticos allá arriba, sean de derecha, centro o izquierda, son todos iguales.

Esos políticos de allá arriba ya nos tienen tan cansados como a ustedes.

Como ya no creemos en ellos, sólo nos queda volver a nuestras familias, a nuestros amigos y a la convivencia con nuestros vecinos para practicar la verdadera democracia, la democracia participativa del barrio. Las juntas de vecinos ustedes saben como nosotros que son inoperantes, que se reúnen muy pocas personas y más bien constituyen una micro burocracia local de donde van a salir futuros candidatos a cualquiera cosa, habrá que cambiar su estilo. Después, cuando hayamos aprendido a vivir en democracia participativa local, sin las peleas y divisiones de los partidos que sólo quieren llevarnos a disputar nuevamente el poder del estado, podremos pensar en proponerles a ustedes una sociedad mejor, más honesta y respetuosa.

Hoy no tenemos una propuesta, o tal vez yo no la vea, pero eso no es malo, pues las propuestas van y vienen como hojas al viento. Basta que se junten cuatro intelectuales o inteligentes para que salga una nueva táctica o estrategia para llevarnos otra vez a lo mismo. Las mejores propuestas van a aparecer cuando la gente se vaya acostumbrando a que la democracia es posible en el día a día, en el compartir entre todos de manera respetuosa y sincera, pero significa que cada uno de nosotros debe ir cambiando su relación con los otros, empezando por casa y la vecindad.

Ustedes también tienen familia y amigos del barrio, tal vez puedan ayudar a limpiar tanta vergüenza y crímenes abiertos y escondidos que ocultan las paredes del poder, tal vez puedan decirle a su familia y amigos que salgan de sus casas a conversar con los vecinos, no más a favor de un partido o en contra del otro, no más a favor de este o el otro gobierno, no más a favor o en contra de los que llaman extremistas, no más para el soplonaje y la infiltración, no más a favor o en contra del Colo o de la Chile, sino para aprender nuevamente a convivir entre personas, sin discursos ni consignas, sino transformando cada barrio en una familia ampliada, con afecto y comunicación.

Quizás a eso le tengan miedo los dueños del poder y la riqueza, a que la gente comience a abandonar el afán egoísta y competitivo de tratar de ser unos superiores o mejores que los otros. Dividir para reinar dicen desde arriba. Quieren que nos estemos peleando siempre para que dejemos en segundo plano su papel de clase poderosa que sólo vive de parásito sobre nuestros hombros. Quieren que sigamos aceptando su democracia de papel. Quieren evitar que aprendamos a vivir en verdadera democracia.

Si ustedes consideran que eso es peligroso, pues aquí estamos, para que nos peguen un tiro o nos metan presos. Pueden inflitrarnos lo que quieran para que aprendan también como se vive en democracia local. Desde ya les informamos que renunciamos a todo tipo de violencia, pero que no aceptamos que se ejerza sobre nosotros, somos pacifistas pero sabremos aprender a defendernos cuando sea necesario. Somos muchos, somos millones, ustedes somos nosotros y nosotros son ustedes.

También les informamos que no participamos del torneo electoral y podrán ver que la mitad del electorado no comulga con los resultados de las elecciones, lo que es otro indicativo de la democracia de papel que ustedes defienden y otro estímulo para trabajar por la verdadera democracia, la democracia de base, de la cotidianeidad. Los no inscritos, sumados a las abstenciones, votos nulos y blancos más los votos críticos, ustedes tienen claro que se trata de alrededor de la mitad de los ciudadanos chilenos con edad de votar. Por eso que los gobiernos tienen que recurrir a ustedes, a la fuerza bruta, que para eso los preparan.

Esperamos que esta carta sea circulada hacia distintos lugares para que desde allí la sigan circulando.

Abrazos

Profesor J

Uno más, simplemente.

Tags: circo, carta, soldados

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31 Julio 2009

OVEJAS O CIUDADANOS

 

Sometidos a una permanente erosión ideológica y cultural por la acción combinada de la televisión, radio y casi todos los medios escritos, muchos chilenos parecen vivir un pesado sopor respecto a sus derechos más elementales y en la más absoluta ignorancia política. No parecen importar la desigualdad creciente entre pobres y ricos, la concentración de la riqueza en pocas manos, el imperio del lucro y el individualismo, el aumento acelerado del desempleo como efecto de la crisis capitalista, la explotación y la discriminación vergonzosa que sufren los pobres en general y sectores como el pueblo mapuche, en especial.

Asistimos a un gigantesco acto de prestidigitación política: los más agudos problemas parecen desvanecerse mediante la parafernalia publicitaria que alienta un loco consumismo y el circo embrutecedor de la política convertida en espectáculo. Es cierto -reconocen todos- que hay sufrimientos y desigualdades profundas, pero esos males no tienen remedio y pueden ser metabolizados por el sistema de manera cínica, concediéndoles espacio en la farándula que convierte la miseria, las carencias y el dolor en banalidades humillantes. El mensaje de los medios es que debemos conformarnos con lo que hay, porque pretender algo más es peligroso, y podría retrotraernos a la crisis de los 70. Todo el aparataje del sistema de dominación quiere convencernos que no hay salida a esta situación, que no es posible una sociedad en que imperen la armonía y la igualdad de derechos y deberes. Se nos ha convertido en un rebaño de ovejas, cuya mansedumbre y conformismo están muy lejos de la concepción del ciudadano participante y activo de una república democrática.


En este clima avanza la campaña electoral. En menos de 150 días tendremos nuevo presidente de la República y nuevo Congreso. El triunfo de la derecha es una posibilidad que se avizora real. Por lo demás, esto ha estado a punto de ocurrir en las dos elecciones presidenciales anteriores, en que tanto Ricardo Lagos como Michelle Bachelet se salvaron raspando en segunda vuelta, sólo por representar el "mal menor". En la última elección presidencial los candidatos de la derecha, Sebastián Piñera y Joaquín Lavín, acumularon en primera vuelta 3.376.302 votos, en tanto Bachelet consiguió 3.190.691 (y Tomás Hirsch, candidato de humanistas y comunistas, recibió sólo 375.048 votos). En el balotaje Bachelet obtuvo casi 500 mil votos adicionales, provenientes de la Izquierda e independientes, lo que mantuvo a la Concertación en el gobierno por un cuarto período.

 Sin embargo, parece que esta vez el factor del "mal menor" no jugará el mismo rol. Tanto por el desgaste de la Concertación -acentuado por la corrupción y el debilitamiento de sus partidos- como por el eclipse de toda diferencia sustantiva entre el bloque de gobierno y la Alianza derechista. La oligarquización de la política, que ha permitido nacer a una casta que comparte privilegios y espacios exclusivos, ha cavado un abismo entre el pueblo y la política. Votar por un candidato de la Concertación o de la Alianza es jugar a una ruleta en que siempre gana la banca.

 Desde hace meses, el especulador financiero y dueño de medios de comunicación, Sebastián Piñera, se mantiene a la cabeza de las encuestas, tanto de las serias como de las otras. El escenario político parece ser cada vez más favorable a sus pretensiones, debido a la descomposición de la Concertación y a que decenas de millones de dólares -aportados por las grandes empresas que invierten en influencia política- se gastarán en las elecciones de diciembre. Esos recursos servirán para nublar todavía más la visión de los electores. Por primera vez en más de 50 años, la derecha está en situación de llegar democráticamente al gobierno, controlando lo poco que le queda por manejar. Esto sería, sin duda, peor para los pobres. El posible triunfo de la derecha será también consecuencia de lo que ha hecho la Concertación, que representa un proyecto agotado tras veinte años de gobernar en coyunda con la derecha, salvo en lo relativo a violaciones de los derechos humanos ya que hasta ahora no ha aceptado la impunidad. La superexplotación de la clase trabajadora, en cambio, ha aumentado -en especial durante el gobierno de Ricardo Lagos- a un extremo que envidiaría el más conservador de los gobiernos. Mucha gente cree que con Piñera las cosas no serían muy distintas a como lo serían con Eduardo Frei. Y tienen razón. Así como tampoco lo serían con Marco Enríquez-Ominami. Todos ellos -los candidatos favorecidos por las encuestas- se declaran fervientes partidarios del transversalismo político, que con el eslogan "gobernar con los mejores", garantiza a cada cual una tajada de la torta fiscal.

 Existe, sin embargo, un dilema que a pocos interesa poner al descubierto. O seguimos siendo un rebaño de ovejas que marchan sumisas en la dirección que imponen sus pastores, o nos asumimos de una vez y para siempre como ciudadanos, o sea como personas responsables, críticas y libres, que entienden lo que está pasando en Chile y en el mundo. Dispuestas a actuar para que las cosas cambien y seamos capaces de construir un destino positivo para las mayorías, que proponga metas y proyectos, que trace una gran tarea nacional en que el principio orientador sea el bienestar general y no el lucro, la solidaridad y no el egoísmo, la honestidad y no la sinvergüenzura. Un proyecto en el cual la soberanía esté garantizada por el dominio nacional sobre las riquezas fundamentales, renovables y no renovables, y en el cual el Estado actúe con firmeza en busca de igualdad de oportunidades, educación de calidad, salud digna, viviendas confortables y reales posibilidades de desarrollo humano. Un país en que, como se exigía en los años de lucha contra la dictadura, haya pan, trabajo, justicia y libertad.

Al secuestrarnos la ciudadanía para mantenernos en condición de ovejas, se busca deliberadamente liquidar nuestros sueños. Y favorecer así la supremacía incontrarrestable de los sectores dominantes, de los únicos que tienen posibilidades de soñar y materializar proyectos marcados por el lucro, el desprecio por el medio ambiente y una visión chata del presente, y no por la proyección de futuro. Los temas realmente importante están ausentes de la campaña presidencial. Ninguno de los candidatos con opción de ser elegido se propone producir la gran transformación de un Chile de temerosas ovejas a un país de valientes y audaces ciudadanos. En esta campaña no hay debate de ideas sino monólogos superpuestos y una que otra pirueta para ganar espacio en la TV. Ni Frei ni Piñera hablan de la concentración de la riqueza, ni del poder asfixiante de las multinacionales. Tampoco lo hace Marco Enríquez-Ominami. Nadie habla de meter en cintura a las AFP que controlan decenas de miles de millones de dólares de los trabajadores. Nadie hace propuestas concretas en materia de educación para terminar con el negocio de los colegios privados y ordenar el sistema de educación superior que perpetúa los privilegios.

Ninguno de los candidatos habla del cobre: el tema central de la economía chilena es un tabú que ha durado todos los gobiernos de la Concertación. A lo más se saca a colación para sugerir, como hacen algunos desfachatados, iniciar la privatización de Codelco.

Cada vez es mayor el número de personas, especialmente jóvenes, que se apartan del sistema político. Esto es sumamente peligroso pero tiene explicación. El sistema político, reducido a una participación electoral manipulada, está desprestigiado porque se ideó para conducir un piño de ovejas. Los ciudadanos, en cambio, requieren hacer oír su voz y ejercer su derecho a participar en todos los ámbitos de la vida del país. El sistema político sólo podrá atender esos anhelos mediante una nueva Constitución que proponga al pueblo una Asamblea Constituyente. Para eso hay que juntar fuerzas desde ahora, superando el desaliento y la resignación.
Todavía pesa la dramática derrota de hace casi 40 años. La Izquierda fragmentada no encuentra un camino propio. Una parte de ella ha suscrito un pacto electoral con la Concertación y asume el riesgo -a cambio de conseguir espacio en la Cámara de Diputados- de compartir su derrota. Hay, sin embargo, otras salidas. Es cuestión de buscarlas y reanimar un entusiasmo que no ha muerto. Debemos dejar de ser un rebaño que pastorean políticos sin principios para transformarnos en colectivo. Debemos dejar de ser ovejas para convertirnos en ciudadanos, superando la mediocridad, la arrogancia y la corrupción para integrarnos a las grandes corrientes de cambio que hoy recorren América Latina y que han surgido cuando ya parecía no haber esperanza

PF

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26 Mayo 2009

LA IZQUIERDA EN CHILE: AGRAVIO, CONFUSIÓN, FRUSTRACIÓN

 CHILE: COLONIA DEL NEOLIBERALISMO

Posterior al golpe de estado en Chile, la oligarquía chilena y el imperialismo ponen todo su esfuerzo en exterminar a la Izquierda, sus organizaciones construidas con sacrificio por décadas y que habían comenzado en rebeldías y transformado en estructuras político-sociales importantes, serían borradas de la faz de la tierra. La Izquierda chilena vivió la represión más brutal de toda su historia durante una dictadura cívico-militar que llega hasta 1990, 17 años de pagar un alto precio pero logra sobrevivir.

Llegan los tiempos de recambio y la dictadura tiene que ceder y luego de oscuras negociaciones se llama a elecciones que resultan en que la Concertación de partidos por la Democracia accede al poder presidencial con el apoyo de la mayor parte de los chilenos, quienes por años se habían mantenido unidos ya no por solidaridad de clase sino para luchar contra un régimen que rechazaban y que los mantenía oprimidos y alienados.

En general, para la Izquierda la alegría duraría un corto tiempo, había apoyado a Patricio Aylwin -el presidente electo, confiando que a pesar de haberse mostrado necio y reaccionario y que había sido acérrimo enemigo del gobierno popular y de Salvador Allende, respetaría la fuerza popular que le permitió ser gobierno. Pero pronto se vio que Aylwin era el mismo y que volvería a sus andanzas ahora con un gran apoyo ciudadano y un discurso engañoso. Todos somos chilenos, ricos y pobres, explotadores y explotados, la unificación ficticia de Chile dominaba la agenda. Eran los nuevos "demócratas" que se acaparaban el poder político con descaro y que usaban la represión armada en contra de quienes desafiaran la falsedad de sus argumentos, que no iban a ser otros que izquierdistas. Quienes se niegan a reconocer la "transición" abiertamente y los que son irrespetuosamente marginados por la Concertación que se convierte en una nueva derecha, una derecha alternativa a la derecha tradicional fascista.

Ambas derechas, la de Aylwin y la de La Alianza, compiten por el gobierno en un sistema político bipartidista, particularmente en tiempos de elecciones porque durante el resto del tiempo puede existir una apariencia de variedad de partidos. Al más típico estilo estadounidense y europeo, dos grupos corruptos se dividen el poder político y juntos se dedican a la principal tarea de promover una ideología que favorece a ricos criollos y extranjeros, además de beneficiarse ellos mismos económicamente y a quienes les apoyan.

La Concertación ha sido gobierno por dos décadas, pero no es ni socio-liberal ni social-demócrata, ni reformista, ni de centro-izquierda, y esto debe decirse no porque sean tan importantes las etiquetas sino para aclarar porque hay referentes históricos que son relevantes. Ser reformista ha tenido un valor como ser social-demócrata. La Concertación carece de proyecto para la gente, pero ha mantenido firmemente el proyecto neoliberal, ha cerrado las posibilidades de participación ciudadana y más aún la participación popular. Su gobierno representa una plutocracia; gobiernan para los ricos.

Formada por partidos políticos con un rol histórico terminado, la Concertación es una mezcla de ex-enemigos del gobierno popular -que apoyaron su derrocamiento en 1973, y de dirigentes y militantes del gobierno popular derrocado, algunos incluso de extracción revolucionaria. Naturalmente, para que esta coalición funcionara uno de los dos bandos tenía que imponerse al otro, y uno de ellos tenía que subordinarse o convertirse en el otro. Esto fue lo que sucedió, fue una metamorfosis por la que los dirigentes y militantes que habían sido de izquierda durante el gobierno popular, y quizás hasta que se hicieron concertacionistas, se transformaron en el otro -en los derechistas que apoyaron el golpe y derrocamiento de Allende.

Lo que ha venido sucediendo desde entonces, durante los últimos veinte años en todo el mundo no es diferente de lo que ha venido sucediendo en Chile. Muchos que eran de izquierda se convirtieron a la derecha, o sea el proceso mismo de "concertar" que es pactar favorecía desde el principio a la derecha y por ello la Concertación se transforma en la "fábrica de transformar izquierdistas en derechistas" y en Chile hubo una sobreproducción de estos, están de más, abundan, por lo que su valor de compra ha bajado.

Estos son los nuevos defensores del capitalismo y funcionan en diferentes niveles de gobiernos y de instituciones, muchos se han convertido incluso en delincuentes pues se han corrompido. Algunos, unos pocos, siguen como sin entender la fábrica por la que pasaron y si puede sean honestos, son igualmente peculiares en cuanto colaboran con la fábrica. Muchos mencionan el "pasado" como una utopía, tiempos juveniles de ideologías pasionales, pero descubrieron hoy, ya maduritos, los "placeres de la democracia," y de la vida porque se han puesto "sibaritas", amantes de la buena mesa y del buen vestir, elegantes gourmets, en extremo cuidadosos con el lenguaje, planeando vacaciones en Caburga y Zapallar. Muchos de estos fueron dirigentes pero no toman responsabilidad por los jóvenes y campesinos, torturados o muertos, que les siguieron creyéndose sus vacíos pero apasionados discursos de entonces. Los que han tenido menos escrúpulos han incluso formado parte de la Fundación Paz Ciudadana, una organización fascista, inquisidora que está formada por lo más rancio y criminal de Chile.

Entre los primeros exámenes políticos de los ex-izquierdistas chilenos en el gobierno, estuvo el salir a la cacería de revolucionarios que habían luchado contra la dictadura, usando todos los métodos que había usado esta. Muchas de las acciones represivas contra estos, que no aceptaron los pactos concertacionistas, fueron mostrados por televisión. Personalmente, me tocó estar en Chile por el fallecimiento de mi padre en el mes de marzo de 1993, y vi por televisión una escena trasmitida desde una sala de primeros auxilios a un guerrillero chileno, herido y de rodillas, rodeado de agentes de seguridad que lo apuntaban con fusiles ametralladoras. Era un show grosero pero que hacía cómplices a todos los chilenos del aniquilamiento de los llamados "terroristas," en tiempos mismos de democracia. Son estructuras represivas que no han sido desmanteladas y que han causado más de 40 asesinatos a militantes políticos y a jóvenes mapuches durante la "democracia".

Pero la Izquierda sobreviviente mostró escasa voluntad de solidarizar públicamente con los revolucionarios perseguidos a principio de los años 90. Desde entonces, ha estado estos últimos 18 años viviendo a la defensiva, más que ocupando un papel protagónico. Se han cometido muchos errores de interpretación y de acción. Sus militantes, sin embargo, formaron muchas veces parte de movimientos sociales y de trabajadores y de organizaciones de derechos humanos protagonizando luchas importantes. No podemos olvidar, a militantes como Gladys Marín, mujer valiente y líder comunista que hizo presencia en las calles de Santiago, muchas veces con su rostro cansado pero de ejemplar dignidad. No podemos olvidar la lucha que ha dado el pueblo Mapuche, ni la lucha de tantos jóvenes chilenos que han tenido que cubrirse sus rostros para protegerse de la brutalidad represiva. Todos ellos merecen reconocimiento, han sido antorchas encendidas con capacidad de quizás un día de encender un fuego mayor y es gracias a ellos que no reina la calma de los sepulcros en Chile, que continúa la rebeldía.

A otra parte de la Izquierda chilena le ha tocado el papel de "salvar" con sus votos a la Concertación, eligiendo presidentes como Ricardo Lagos o Michelle Bachelet, considerándolos el "mal menor." Pero una vez que son gobierno, estos demuestran en la práctica que no son un mal menor, porque siguen el mismo proyecto de la derecha.

Ha sido un tiempo perdido para la Izquierda chilena, porque seguimos en la rueda. Ha sido un tiempo también de confusión, de agravio y de frustración, y si acaso de vergüenza porque en búsqueda de políticas más pragmáticas han sido abandonados los verdaderos, los que luchan que no deben ser abandonados nunca.

Han existido, sin embargo, organizaciones, colectivos, publicaciones y han existido individuos que han denunciado estos años de "democracia tutelada" -ese es el título del brillante trabajo de Felipe Portales que ayuda a dar perspectiva a lo que sucede en el país. Estos han impedido que la sociedad chilena llegue a ser homogénea, en cuanto a aceptar la ideología impuesta desde todos los rincones del poder político y económico gubernamental y elitista.

Hoy se abre de nuevo la oportunidad de cuestionar y luchar en Chile y en el mundo, pues una crisis económica como nunca antes ya no puede mantener con falsedades el control. En Chile el "exitoso modelo", hace agua. La Izquierda puede jugar su papel, pero el Podemos -que reúne al Partido Comunista, al Partido Humanista y al Partido Izquierda Cristiana y a otros movimientos sociales, se declara ridículamente "izquierda extra-parlamentaria", parece que no han notado que el Parlamento chileno no tiene izquierda. Y que dándose a si mismos esa ridícula etiqueta justifican la mentira concertacionista una vez más.

Miembros del Podemos han dado ejemplo en el pasado en cuanto a la importancia de separar la paja del trigo. Por ejemplo, el Partido Humanista tuvo una actitud honorable en 1993 cuando abandonó el gobierno, y de nuevo más tarde cuando su candidato Tomás Hirsch llamó a no apoyar a Bachelet en la segunda vuelta porque era simplemente un engaño. Pero hoy, el Podemos acepta llevar al concertacionista Jorge Arrate (que parece salió de pesca) como candidato, lo que sepulta al Podemos antes de partir.

Han surgido otras candidaturas de izquierda que cuestionan la plutocracia y sus agentes concertacionistas en el gobierno, pero, nada asegura que en la segunda vuelta presidencial ellos mantengan levantadas sus banderas. Se les nota un gran odio al candidato de la Alianza, el multimillonario Sebastián Piñera, por lo que es probable caigan nuevamente en la rueda apoyando ahora al rico y descolorido concertacionista Eduardo Frei -como "mal menor".

Entre quienes separan el trigo de la paja, para poner fin a la frustración de la Izquierda, el foco está en la rebeldía, en la necesidad de ignorar un proceso eleccionario que es cíclico, y prestarle atención a la necesidad de convocar a una Asamblea Constituyente. Esto de la Asamblea Constituyente es un paso relevante pero que requiere trabajo profundo. Y trabajan junto al pueblo Mapuche en su lucha diaria, unidos por ejemplo en el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores, buscando retomar el rol histórico de la Izquierda chilena.

El peso de la ideología dominante en Chile es grande, y ha alienado a gran parte de la sociedad. Mantenerse vivo, al tiempo que superando, como dice el pensador argentino Jorge Beinstein, "las trampas ideológicas elaboradas por los opresores que han portado los rebeldes en sus conciencias" es fundamental. Se necesita energía para enfrentar al aparato propagandístico y represivo de la oligarquía que defenderá el modelo de saqueo impuesto para enriquecerse, y a sus serviles políticos de las dos derechas -que están cebados

 Mario R. Fernández

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9 Mayo 2009

FLORES DE DAWSON, FLORES DE BACH: ¿CUESTIÓN DE OLORES?

  

 ¿Por qué no bajarse de la microbia cuando un pasajero se relaja por el esfínter rectal y su hedor escurre por el pasillo? ¿Quién puede obligar a otro a oler tan nauseabunda asquerosidad? Eso pensó hace algún tiempo el senador ex PPD, Fernando Flores Labra, y sin más compañía que el gesto solidario de un par de sus actuales amigos (entre ellos, el ex diputado ex PPD, Jorge Schaulsohn), se bajó de la microbia concertacionista cuando ésta se detuvo en plaza Italia. Olía mal la cosa, parece. Dos puntos quedaron claros a partir de esa (inteligente) decisión: primero, Flores es sensible a los olores, le cargan los pedos; segundo, por Plaza Italia pasan todas las micros, más de alguna le sirve.

 Sus parientes, las Flores de Bach, "unas esencias naturales utilizadas para tratar diversas situaciones emocionales, como miedos, soledad, desesperación, estrés, depresión y obsesiones", pero que no sirven para desodorizar ambientes enrarecidos, como el que el senador percibió al interior de su ex tienda oficialista, bien podrían servirle para otro propósito: curar las dolencias emocionales que produjo en sus antiguos aliados su reciente decisión de cruzar la calle para ingresar al imperio Tantauco, o bien, para tratar la obsesión omnímoda de su nuevo emperador. Las flores de Bach no servirán mucho para deshacerse de la hediondez provocada por una indigestión de casi veinte años, pero sin duda son muy útiles para neutralizar los miedos y la desesperación de los que quedaron en la otra orilla. Eso debe estar pensado el Flores de Dawson.
Si de travesías difíciles se trata, como la de cambiarse de bando político de una, e irrumpir con bombos y platillos en el parto de la nueva "Coalición para el cambio", liderada por el presidenciable Sebastián Piñera y sus boys, Fernando Flores tiene mucha experiencia. Tras el golpe de Estado, fue hecho prisionero y puesto en caravana con dirección al sur, donde lo soltaron -como oveja patagónica- en un terreno baldío en medio del Estrecho de Magallanes, llamado Isla Dawson, una especie de Siberia chilena, rodeado de vientos continentales e incertidumbres perniciosas, acompañado sólo de unos pocos que sobrevivieron al fuego de septiembre, con quienes pasó hambre y frío y toda clase de humillaciones a manos de sus carceleros, hasta su liberación tres años después, no sin antes hacer unas pasantías por otros campos de concentración, como Ritoque y Tres Álamos. De allí partió al exilio y regresó años después, mejor equipado, y con la rentable leyenda de ser "el niño símbolo" de la isla Dawson.


Ya en Chile, se trasladó al norte para ocupar el cupo senatorial que le heredó su ex amigo Sergio Bitar en la Primera Circunscripción (Tarapacá, Arica y Parinacota), para luego de ser electo con la camiseta tricolor del PPD renunciar a la Concertación y fundar Chile Primero, "un nuevo referente social y político, distinto de la Concertación y la Alianza, y alejado de las definiciones dogmáticas de "izquierda", "centro" y "derecha" (¿?), según reza su sitio. La última escala de su infinita travesía está calientita. Este miércoles, haciendo oídos sordos a los gritos de su historia de carnero desterrado, y cerrando los ojos que antes orientó en un camino "distinto a la Concertación y la Alianza", y ultimado por una dolorosa decisión, acaba de desembarcar en Normandía, la tierra prometida de la derecha criolla, donde campea un patrón ansioso de vacacionar por cuatro años en Cerro Castillo. Uf!! cansa tanto viaje.
La pregunta que muchos de sus ex compañeros de reclusión y de sus ex aliados políticos en libertad se estarán haciendo, es si este Flores es el mismo de Dawson, o no. Por cierto que no es el mismo. Aquél Flores de Dawson era un hombre (un joven) idealista, militante, comprometido, respetuoso de la dignidad y los sueños de los otros, que blandía la espada para derrotar la injusticia social y laboral; ex ministro de Economía (1972) y Hacienda (1973) del Presidente Allende. El de hoy es un Flores que la pensó bien y decidió que lo mejor es no pedir sino estar donde haya, que se achanchó, que engordó en el fundo de la democracia relajada, prometiendo a diestra y siniestra a sus súbditos algo que ahora confiesa como incumplido: "Dejamos pasar oportunidades, la educación no funcionó, las desigualdades se acrecentaron, hablamos de emprendimiento y se confunde con proyectos de estudio (...) Pero a mi juicio lo más grave es que hemos creado una cultura de la mediocridad que se extiende por todas partes" (emol.com).
El Flores de hoy es un convencido de que si no puedes contra tu enemigo, únete a él, y que no trepida en declarar que se siente "contento por haber estado preso", como si ese trance fuera una fiesta de cumpleaños, no midiendo que esa frase es una bofetada a sus muertos de Dawson y a los de otros campos de concentración; y anticipándose al rechazo que genera su cambio de actitud, anuncia que "no está dispuesto al chantaje moral", en clara alusión a los que le enrostrarán su pasado allendista. "Me siento orgulloso de haber sido ministro del Allende", dijo para las cámaras en el podio donde lo instaló su nuevo líder durante la ceremonia de lanzamiento de la "Coalición para el cambio", a la que prometen integrarse otros "desconcertados".
Confiemos que las flores de Bach surtan el efecto terapéutico de sanar a los ofendidos por el prisionero de Dawson, que los acompañen en su orfandad, en sus miedos de saber que cualquiera de estos días aparece un fulano prometiendo el oro y el moro para luego darte la espalda; esperemos que las primas del Flores de Dawson curen nuestra angustia de no saber a qué hora pasa la única micro que nos sirve a todos. Y claro que no es una cuestión de olores, es una cuestión de honores ¿o no, Flores?

ENTREVISTAS AL CENADOR..

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13 Abril 2009

LO RESCATABLE DE VOTAR POR EL MAL MENOR EN 2ªVUELTA

 

Por muy iluminados que estén los que deciden su participación en los hechos políticos que suceden, por muy inteligentes e ilustrados que ellos sean, por muy jefes de partidos o movimientos políticos que ostenten ser, jamás podrán engendrar  fuerzas de la nada. Esas fuerzas ya están presentes, están potencialmente en los hombres que conforman el pueblo, en este caso, en los súbditos del Estado burgués, que es la calidad en que nos encontramos transitoriamente - por largos 20 años- los resignados chilenos.

 De manera que si alguien desea cambiar la correlación de fuerzas actual, medida en el padrón binominal, aparte de escribir, hablar, seducir o vociferar, jamás podrá crear nueva fuerza. Solamente le está asignado por la lógica de la verdad de las cosas, el ejercicio de unir, desunir, orientar, desorientar, encauzar, o dirigir las fuerzas ya existentes.
 
La Constitución vigente, la del 80, la del dictador, la parchada, zurcida y firmada por el presidente Lagos, es como todo chileno bien  informado sabe, el efecto primero de la fuerza de las armas, y después, como una prolongación bastarda de ese efecto,"perfeccionada" o pulida por la felonía concertacionista. 
 


Ni la fuerza de las armas ni la traición puede engendrar una carta magna moralmente aceptable, de modo que la aceptación de las normas que emanan de ella, es solamente convencional. Desaparecida la causa que le dio origen, desaparece la obligación formal de aceptarla.
 
Las preguntas que entonces corresponde hacer son las siguientes:
 
i) ¿Está el pueblo de Chile preparado para desconocer la Constitución vigente y exigir una nueva Constitución que dé cuenta de esta nueva realidad post dictatorial, post transitoria?
 
ii) ¿ La Derecha cuenta con la fuerza del Estado para impedir el procedimiento de constituir o pactar un nuevo orden? 
  
La Soberanía radica en el pueblo, como quedó establecido después de la revolución francesa, de modo que ninguna Constitución puede cerrar el paso al pueblo para modificar o darse otra carta fundamental. La actual Constitución jamás ha sido sometida a la aprobación del pueblo, de modo que nadie está obligado moralmente a reconocerla. Sólo se sustenta en la fuerza, si es que ella aún subsistiera.
 
Así las cosas, la elección del próximo presidente con seguridad se va a dirimir en segunda vuelta, y es nuestro propósito que así sea, de modo que si alguna importancia tiene esta próxima elección, será la de llegar a un acuerdo antes de que ocurra, de cambiar sí o sí la actual Constitución.
 
Está claro que la Concertación tiene a un candidato con mucha fuerza, con llegada incluso en el terreno de la Derecha, además de una lista parlamentaria que seguramente arrasará en las elecciones próximas obteniendo la mayoría de las bancas de diputados y senadores. Sin embargo existe un gran descontento que se ha desplazado hacia la Izquierda, pero que no encuentra un cauce idóneo de expresión.
 
No es el momento ni el lugar para las quejas, somos lo que somos, es lo que hay, a saber, 3 candidatos a la Presidencia de la República de Chile provenientes del sector conocido como La Izquierda, 3 posibles cauces de 3 tímidos riachuelos para recibir ese descontento desbordante: Jorge Arrate, Alejandro Navarro y Marco Enríquez-Ominami.
 
No es el momento de estigmatizarlos, ni de criticarlos. Nada sacamos con decir que uno no calienta a nadie, que el otro tiene humos de Mesías y que el último es un farandulero. Pero es lo que se escucha cuando uno pregunta quien es el mejor de los tres.
 
 Ninguno de ellos pasará a la segunda vuelta si es que se da la lógica, sin embargo, la suma de sus votaciones, que ojalá al final se vierta en una sola candidatura, será muy relevante a la hora de los quiubos.
 
Esta conocida hora, será a la hora de ejecutarse la segunda vuelta, ahí será necesario el voto llamado "el mal menor". Entonces cobrará valor el compromiso de llamar a plebiscito o Asamblea Constituyente. 

Con un acuerdo firmado solemnemente de convocar a un nuevo pacto que implique plebiscito para una nueva Constitución o Asamblea Constituyente si es que se elige al candidato en cuestión, se estará legitimando el procedimiento para realizarlo(a).
 
Nadie en su sano juicio podrá impedir el procedimiento elegido por la mayoría del pueblo vinculado implícitamente a la elección del presidente de la República en segunda vuelta.
 
La mayoría es la mayoría, en todas partes del mundo.
 
¡Nuevo presidente, nueva Constitución!.

 
Atte. René Dintrans A.

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21 Marzo 2009

NUESTROS ACTUALES POLÍTICOS SE DIVIDEN EN TRES CLASES: CORRUPTOS, COBARDES, HUEVONES.

 

EN ESTOS ÚLTIMOS años muchos medios de prensa se han caracterizado por recoger opiniones de ciudadanos que se enfrentan, las más de las veces con cruda alevosía, defendiendo sus particulares posiciones partidistas. Es así que hemos podido leer comentarios que van desde el ataque casi irracional a una determinada tienda, hasta la defensa romántica e insípida de algún personaje que se destaca en la política criolla. Tales denuestos y/o alegorías constituyen en verdad un ejercicio vacuo, insípido, puesto que al no tener claridad suficiente respecto de lo que se ataca o se defiende, cualquier comentario en contra o a favor de equis acción, propuesta, etc., se convierte en un mero acto de pataleo soberano que  conduce a la nada misma.

 Quizá, más de algún desprevenido (o desinformado) lector pueda manifestar extrañeza al constatar que reconocidos izquierdistas y progresistas -participantes de la Concertación desde la época del Plebiscito de 1988- lanzan hoy duras críticas y varios denuestos por el comportamiento político y económico del oficialismo e, incluso, atacan con saña a las cúpulas directivas de sus propias tiendas partidistas. Podría pensarse que estos elementos han caído en el pecado del infantilismo izquierdista, o han sido atrapados por un resentimiento social tan profundo que es imposible regresarlos a la cordura.

Sin embargo, hay una explicación, y para ser sincero, en gran medida la comparto porque interpreta mi propio sentir. No se lucha contra la ideología como un fin en sí misma, porque no es ella la que en esencia y en estricto rigor fracasa, traiciona o se corrompe. Se lucha contra las personas, algunas personas. Específicamente, se lucha contra las cúpulas dirigenciales que en  una coyuntura determinada arriaron las banderas entregándose a los caprichos y veleidades del adversario, pero no gratuitamente, ya que esas cúpulas reciben estipendios y prebendas nada desdeñables...aunque para conseguir tamaños beneficios particulares hubieron de traicionar a sus bases, mentir a su bases, engañar a sus bases y torcer la Historia de su propio partido, incluso renegando de  quienes fueron los principales adalides de las conquistas populares.

Entonces, las críticas que muchos chilenos hacen a la Concertación apuntan, obviamente, contra algunos reconocibles dirigentes de ese conglomerado, los cuales embaucaron a la ciudadanía, al pueblo, a la prensa y a la Historia, lenguajeando asuntos que eran compartidos y deseados por las mayorías, pero que a la hora de los quiubo tiraron rápidamente al cesto de desperdicios, pues los trocaron -coima económica individual de por medio- por legislaciones que beneficiaban a los mismos intereses empresariales que devoraron el cuerpo económico de Chile, como si este país fuese una presa alimenticia para cierto grupo de chacales y hienas.

El sociólogo Felipe Portales, en uno de sus más conocidos trabajos escriturales afirma que la Concertación viene entregando espacios gratuitamente a la Derecha desde el año 1988, vale decir, desde los días del mismísimo Plebiscito del SI y del NO. Dice Portales:

"Este abandono (del programa original  de la Concertación) ya había sido reconocido por la eminencia gris del gobierno de Aylwin, Edgardo Boeninger, en su libro ‘Democracia en Chile. Lecciones para la gobernabilidad', publicado en 1997. Allí Boeninger reconoce que a fines de los 80` el liderazgo concertacionista llegó a una convergencia con la derecha en el plano económico, "convergencia que políticamente el conglomerado opositor (la Concertación) no estaba en condiciones de reconocer". (p. 369)"

"Lo anterior explica por qué aquel liderazgo regaló solapadamente la mayoría parlamentaria que tenía segura de acuerdo a los términos originales de la Constitución del 80 (se la garantizaban al Presidente futuro los artículos 65 y 68 de ella, que la contemplaban teniendo solo mayoría absoluta en una de las cámaras y un tercio en la otra); al aceptar la modificación de esos artículos, lo que pasó inadvertido dentro del paquete de 54 reformas plebiscitado en julio de 1989. Regalo inédito en la historia de la humanidad; y que le permitió exculparse de no cumplir el programa prometido, aduciendo que no tenía mayoría parlamentaria para tal efecto."  (Nota de Arturo A. Muñoz: este ‘regalo' fue realizado por el entonces  Presidente de la República, Ricardo Lagos Escobar, ínclito representante y protector de los empresarios transnacionales).


"Lo anterior explica también la aparentemente demencial política de los sucesivos gobiernos de la Concertación destinadas a liquidar toda la prensa escrita afín a dicha coalición y que se había desarrollado laboriosamente bajo Pinochet."

Es en este punto, vital punto, donde se hace   visible la compartimentación del oficialismo en los tres estamentos que conforman el título de este artículo, ya que sin lugar a dudas el señor Lagos Escobar encabezó el grupo de los corruptos que permitieron a la derecha pinochetista continuar al mando del país y ser los propietarios casi faraónicos de los recursos naturales.

A don Ricardo Lagos le siguieron, por cierto, los cobardes (la gran mayoría compuesta por parlamentarios y dirigentes concertacionistas que tenían claro de qué se trataba el asunto, pero optaron por  cerrar la boca y clausurar la conciencia, temerosos de que sus respectivos partidos les sacaran de los listados electorales); y al último, cual vagón de cola, desfiló el lote de los huevones, es  decir, el de los ingenuotes pusilánimes y amermelados tontos útiles...esos que siguen predicando aberraciones como: "la Concertación es de izquierda", "los gobiernos de Lagos y Bachelet han sido altamente progresistas", "Chile tiene el porcentaje más bajo de pobres en América Latina", etc.

Lo grave en estos eventos es que la derecha dura, la derecha fascista y nostálgica del viejito genocida -ergo, la derecha económica-, sigue gobernando a esos tres estamentos concertacionistas, lo cual significa, en manzanas, que esa derecha es la que realmente gobierna Chile desde el día 11 de septiembre de 1973 a la fecha. Para buena fortuna de los  reales mandantes, lo que alguna vez se llamó ‘oposición a Pinochet' y que hoy conocemos como ‘Concertación de Partidos por la Democracia', está conformada por un ente de nueva raigambre epistemológica en lo político, que  hemos bautizado con el  mote de "familisterio", pues de manera transversal  han asociado lazos los nuevos "reconvertidos a la fe neoliberal" con los viejos estandartes del golpismo y la economía feudal ultramontana, y ello -ora por sociedades comerciales, ora por casamientos, padrinazgos, etc.- ha derivado en la constitución de un selecto grupúsculo de  familias que se reparten la administración del país a destajo y sin ruborizarse...auto definiéndose como ‘demócratas' y aprovechando la pusilanimidad e ignorancia que la mayoría de la gente muestra en estas relevantes materias.

Conscientes de que muchas personas continúan comprando ideas desvencijadas y falsas, algunos políticos ‘inventan' fórmulas espurias para asegurar sus estadías en las nubes del poder. Tenga la bondad de recorrer sin lectura veloz las siguientes líneas. 

El diputado Marco Enríquez-Ominami (PS), en una crónica de su autoría publicada en algunos medios de prensa, afirma que: "La elite que hoy nos gobierna y la que se ofrece para seguir haciéndolo es, con algunas correcciones, la misma que lideró los procesos políticos de los años 70 y 80. Y aunque el rango etáreo  de los líderes políticos no es un problema en sí mismo, en el caso chileno esto es una muestra más de un esquema político que se ha resistido, con dientes y uñas, a actualizarse y revitalizarse... Esto sí es un problema."

Y párrafos más adelante, Enríquez-Ominami lanza por fin el asunto que de verdad le interesa: "Precisamente por esa urgente revitalización que requiere la política (...) hemos doblado la apuesta de los rostros oficiales del poder y hemos levantado una oferta política nueva. (...) en suma, somos un grupo de Chilenos que nos hemos reunido para presentar una alternativa presidencial, cultural y política; que quiere aprovechar la oportunidad de recibir el bicentenario con el vigor que se merece y hacer en ese acto también los honores a los actores sociales que nos antecedieron y que, con éxitos y fracasos, ya cumplieron su tarea.".

Escribe bien y habla rápido el diputado Enríquez-Ominami...pero, desgraciadamente es difícil confiar plenamente en sus opiniones, pues el esposo de la Doggenweiler  es también parte activa e interesada del ‘familisterio' político-económico que nos gobierna y ahoga desde la década de los años '70. Pertenece al llamado "Red Set" de niñitos bien con pataletas de críticos, y ahora, al igual que muchos de sus pares, también se insertó en la pródiga farándula que tanto rédito electoral reporta a quienes no hacen asco de las vulgaridades e idioteces de la televisión chatarra.

Y si aceptamos lo que el diputado propone, más aun si él también lo hace piel, debería entonces encabezar voluntariamente el desfile de los que sobran por reiteración y contumacia, junto a los Aylwin, Frei, Larraín, Chadwick, Letelier, Alessandri, Mathei, Piñera, Sule, etc., apellidos de familias que se encuentran en la cúspide de la pirámide pública desde antes que el mismo doctor Salvador Allende llegara a La Moneda.

¿Contra qué, o contra quiénes, lucha políticamente la gente hoy día? ¿Contra las ideas, contra los sueños y esperanzas? Posiblemente se esté dando una soterrada batalla contra determinado sistema, pero no me asiste ninguna certeza respecto de que la mayoría de los chilenos pueda estar en condiciones de explicar -con un atisbo de claridad- qué es un sistema, cuántos sistemas político-económicos existen hoy en funcionamiento y cuáles son las principales características de cada uno de ellos. Busque usted una persona que sea miembro de cualquier tienda política y pídale que mencione virtudes y deficiencias del socialismo utópico, del socialismo científico, de la socialdemocracia, del  capitalismo y del neo capitalismo...le aseguro que no obtendrá respuestas.

Más de alguien dirá que el neoliberalismo es un ‘sistema'...lo cual resulta tan erróneo y falso como asegurar que el "chileprimerismo" también lo es, ya que el neoliberalismo es sólo una expresión más del sistema capitalista. Pero, para qué perder el tiempo en disquisiciones si la gente ha sido malévolamente conducida a la ignorancia política y a la estulticia electoral a través de los medios de comunicación, y merced a la carencia de enseñanza ad hoc en escuelas y liceos (me refiero a la asignatura de Educación Cívica, misma que el duopolio Alianza-Concertación ha decidido jamás revivirla).

Toda esta ‘estudiada desinformación oficial y masiva' no tiene un norte único, sino varios, entre ellos el salvaguardar los intereses particulares de una clase política jurásica compuesta por dinosaurios  y reptiles que arrastran penosamente las patas, pero que se niegan a dejar el escenario a generaciones nuevas, oxigenadas y sin atavismos pretéritos, pero con memoria, con buena memoria.

El actual contingente de directivos políticos, parlamentarios y ejecutivos de las tiendas partidistas, es el responsable de la realidad social y económica que viven quince millones de chilenos. Ese contingente ‘familisterial' debe asumir con honestidad el fracaso de su misión en beneficio del pueblo, así como reconocer que el exacerbado ‘éxito económico' de las empresas transnacionales en Chile pertenece casi en exclusiva a la acción ejecutada por los legisladores y mandatarios de los últimos 30 años.

En la suma y resta de ambas acciones, el resultado ampliamente  desfavorable corresponde a la gente, a la ciudadanía, al pueblo; mientras que los guarismos de exponenciales rentabilidades históricas pertenecen a escasos grupos de empresarios y financistas que no han aportado al Estado chileno el mínimo suficiente, y en determinados casos algunos empresarios deben ser sindicados como predadores de los recursos naturales y medioambientales de nuestro país.

Todo lo anterior ha sido ejecutado merced a las autorizaciones y participaciones de nuestra  actual clase política ‘familisterial', ya que resulta extremadamente difícil señalar a algún parlamentario que esté libre del pecado de la coima, el arreglín, la participación directa o la maquila, del estipendio del lobby o de, simplemente, la bajada de pantalones (o de calzones, según corresponda) por  falta de prestancia intelectual...o de abierta cobardía.

En resumen, nuestros legisladores y  la clase política actual pueden dividirse en tres estamentos, a saber: los corruptos; los cobardes; y los huevones. Que cada uno de los  concejales, alcaldes, diputados, senadores, ministros y  mandatarios  que  viven de la "cosa pública" en nuestro país, tome ubicación en el estamento que le corresponde. A los ‘legisladores y autoridades comunales' que conozco personalmente, ya las he instalado con camas y petacas en el sitio que a cada cual le es pertinente.

 Arturo Alejandro Muñoz

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7 Diciembre 2008

PINOCHET ¿un hombre de paz?

Con ocasión de conmemorarse los 30 años del inicio de la mediación papal que evitó una confrontación militar entre Argentina y Chile las presidentas de nuestros países se reunieron en un acto conjunto, en el que la mandataria Cristina Fernández señaló que las responsabilidades en esta situación de cuasi enfrentamiento devenían en dictaduras entronizadas en contra de la voluntad popular de ambos pueblos. La visión chilena mostró un significativo matiz distinto, la presidenta Bachelet rindió homenaje al ex canciller de la dictadura Hernán Cubillos por sus supuestos afanes pacifistas. Al efecto se invitó especialmente a su hija.

El Secretario General de Gobierno añadió también que tenía una visión distinta a la presidenta Cristina Fernández.

En suma, la visión de nuestras autoridades democráticas es que en esa situación histórica la dictadura militar chilena desplegaba una política de paz y la dictadura militar trasandina una agresiva. Pinochet un chico bueno, Videla el malo. Creo que esta es una visión histórica equivocada y que tiene el riesgo de dotar a la dictadura de Pinochet de ciertas virtudes pacifistas que nunca tuvo. Esta apreciación de los gobiernos concertacionistas es incoherente con lo que aconteció realmente, pero es de toda consistencia con sus políticas hacia el exdictador Pinochet al cual se logró sustraer de la justicia internacional de Derechos Humanos mediante el más gigantesco lobby internacional emprendido por nuestro estado en toda nuestra historia.

Las dictaduras militares argentina y chilena habían sido cómplices, en el más estricto sentido de la palabra, en la operación Cóndor, destinada a aniquilar físicamente a sus propios ciudadanos, suponer que de la noche a la mañana una de estas bandas en el poder se hace pacifica y legalista es cometer una grave error analítico. La política exterior de un gobierno no es sino la continuación de su política interior, esto es del abc de las relaciones internacionales. Si la dictadura militar chilena se atrincheró en el derecho internacional y acudió a la mediación papal eso se debió a su debilidad militar frente a sus eventuales adversarios, que bien podían llegar a ser más que la sola Argentina, y al evidente aislamiento internacional a que su brutal represión interna la había llevado.

La dictadura militar tenía profundo desprecio por la legalidad, así conculcó la Constitución Política de 1925, llevó a la muerte al presidente constitucional y sometió a las peores atrocidades a millones de chilenos.

Es el MIEDO lo que lleva a la dictadura militar chilena a invocar la legalidad internacional. Los que reprimían sin piedad a su propio pueblo desarmado cuando vieron la posibilidad de verse enfrentados a fuerzas militares de verdad corrieron a refugiarse en última instancia en el Papa. Era la dictadura militar chilena una fuerza política católica?. Es evidente que no, sus relaciones con la Iglesia Católica chilena no podían ser peores y no porque esta fuera pro izquierda o buscara papeles políticos relevantes, sino por las masivas, sistemáticas y brutales violaciones a los Derechos Humanos.

Una Iglesia católica, vigilada, censurada, hostigada y en muchos casos pagando también su tributo en vidas de sus sacerdotes, era lo que se vivía en Chile cuando los generales civiles de la dictadura corrieron en busca de la mediación papal. A la debilidad que Chile había sido llevado por la dictadura de Pinochet, es lo que constituye el basamento analítico de las políticas agresivas de la dictadura militar argentina. La dictadura militar chilena en su larga cuenta con nuestra historia tiene también al debe haber puesto nuestra seguridad en el máximo de la debilidad. Las dictaduras militares argentina y chilena tienen la responsabilidad histórica, por igual, de haber puesto en una situación de cuasi guerra a las patrias de O'Higgins y San Martín.

No observo razones para rendir homenajes a un canciller de la dictadura, homenajes que si se tuviera mayor coherencia debieran ser dirigidos a Pinochet, pues un canciller no hace sino aplicar las políticas que diseña el jefe de gobierno. Quizás esta incoherencia permite evitar el absurdo de homenajear al exdictador como un hombre de paz.

ROBERTO AVILA TOLEDO

ABOGADO.

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21 Noviembre 2008

EL PUEBLO CHILENO LUCHA por sus NATURALES OBJETIVOS de EQUIDAD y por una VIDA DIGNA y JUSTA.

CHILE ESTÁ marcado por diversas formas y actores de la protesta social, por una represión oficial desatada y por un alto grado de violencia.
La violencia siempre es un síntoma de fenómenos más profundos, de larga maduración, que no siempre son considerados con detención en el momento concreto en que se manifiestan. Lo más singular de este año reside en el alto grado alcanzado de descontento, malestar, ira, rabia y decepción de vastos sectores de la población, luego de cuatro gobiernos de la Concertación en el marco de una transición interminable y de innumerables promesas incumplidas
.

Nunca los chilenos habían generado con su trabajo tanta riqueza para nuestro país. Sin embargo, y contradictoriamente, son cada vez mayores los sectores que van quedando marginados de los beneficios del crecimiento económico “y que nunca les toca”, que se ven marginalizados, excluidos y estigmatizados por un modelo económico y político que solo apunta a favorecer a los privilegiados del país. La desigualdad en todos los ámbitos de la vida, la inequidad, la falta de oportunidades, la indefensión frente a los abusos permanentes y sin fin contra aquellos que viven de su esfuerzo cotidiano, la falta de trabajo e ingresos dignos, la precariedad laboral y las jornadas interminables de trabajo, son una forma diaria de violentar a la mayoría de los chilenos.

El modo de vida heredado de la dictadura militar y consolidado por la Concertación implican un grado superlativo de insensibilidad del conjunto de la clase política oficial, cuya máxima expresión es el Transantiago y las penurias que ha significado para el 80% de los santiaguinos. No es casual que la Iglesia Católica venga advirtiendo desde hace años a esa clase política, elitista y arrogante, que la violencia es el síntoma de una situación de inequidad evidente, de la escandalosa desigualdad existente en nuestro país. El Obispo Goic no sabe si habrá un estallido social: “pero tenemos que anticiparnos a la revolución de las expectativas, pues de lo contrario, vamos a vivir conflictos que nadie anhela”. Pese a todas las dificultades legales y de organización, pese a la represión del gobierno “ciudadano”, los sectores más conscientes de los trabajadores se han puesto finalmente en movimiento, generando el temor de los poderosos y sus peones que administran el país. La huelga de los contratistas del cobre, de los obreros forestales, de la agroindustria, el movimiento de protesta llamado por la CUT el 29 de agosto y ahora el de la ANEF a los que se han sumado Jueces, médicos etc., entre muchos otros, son claros anuncios de procesos objetivos que germinan en lo más profundo de la sociedad chilena como expresión de las malas condiciones de vida de la mayoría.

La falta de realismo político y la arrogancia de los dirigentes en lugar de abrir inteligentemente válvulas por donde pudiera escapar algo de la presión ambiental reinante y el malestar social que ellos mismos han generado, juegan al todo o nada, apuestan solo a la represión para impedir cualquier expresión masiva organizada del Pueblo, cortando todo puente de diálogo y apertura. Cómo olvidar a los expertos de la represión que orquestaron en los días previos al 11 una campaña planificada de provocaciones, amenazas y amedrentamiento contra la población. Llegando luego a la situación inédita de implementar un verdadero estado de sitio sobre el centro de Santiago. Miles de policías a caballo, de a pie y en diversos tipos de vehículos, incluidos los helicópteros, ocuparon militarmente la capital del país.

Se utilizaron gases que nunca antes habían sido usados para reprimir a los manifestantes. La brutalidad con que actuó la policía militarizada, tras la cual se escudan las autoridades, no tenía absolutamente nada que envidiar al actuar de la misma en los tiempos de dictadura. Impactó fuertemente en el país y en los medios internacionales la detención y la forma en que fueron golpeadas y arrastradas las dirigentes de las diversas agrupaciones de Derechos Humanos, muchas de ellas ya ancianas y expresión de la Reserva Moral de este vapuleado Chile.

La Concertación y su gobierno confirman en los hechos que avanzan hacia la consolidación de un estado policial, utilizando incluso normativas legales represivas heredadas de la dictadura pinochetista.La oligarquía “progresista” enquistada en el gobierno intenta preservar las abismantes diferencias entre sus ingresos con los paupérrimos salarios con los que subsisten los trabajadores chilenos.

El profesor de historia Francisco Vidal, el economista neoliberal Andrés Velasco y otros, le dan vuelta la espalda a sus respectivos gremios, y proyectan la política de sostener los niveles de marginalidad social y económica de que han sido víctimas los funcionarios públicos durante los gobiernos de Frei, Lagos y Bachelet.

El fracaso de la estrategia represiva gubernamental se ha hecho patente en una serie de poblaciones en diversos sectores de Santiago. A la protesta ciudadana espontánea se suma el lumpen y el narcotráfico organizado y fuertemente armado, quienes debieran ser los reales y permanentes objetivos de la represión policial. Fueron estos últimos los que se enfrentaron a carabineros, sorprendiendo a los expertos de “inteligencia” y a las fuerzas especiales por su alto poder de fuego y organización. Narcotráfico, que como es sabido, fue introducido durante el pinochetismo en las poblaciones populares para intentar paralizar la resistencia antidictatorial mediante la difusión de la droga, a la vez de servir de fuente de financiamiento de su aparato represivo.


Hoy el narcotráfico se ha apoderado de buena parte de las poblaciones populares de Santiago, aprovechando las malas condiciones de vida y laborales de los trabajadores y sus familias y de la falta de oportunidades y de esperanzas para jóvenes y niños. Mientras tanto, el gobierno “democrático” de la Concertación y sus expertos, a las órdenes de sus patrones que exigen “mano dura”, y que recién hoy “descubren” esta “nueva” realidad, al igual que ayer la tiranía, más allá de todo discurso y manipulación, priorizan la represión no contra la delincuencia organizada y armada, como sería de esperar, sino contra las organizaciones, manifestaciones y protestas del pueblo chileno por sus naturales objetivos de equidad y por una vida digna y justa.

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